El precio del petróleo WTI (West Texas Intermediate, el crudo de referencia en Estados Unidos) subió 5.59% este jueves 11 de septiembre, hasta US$101.42 por barril, su nivel más alto desde mayo, en medio del temor a que la guerra en Oriente Medio se extienda por años.
El alza, equivalente a US$5.37 por barril frente al cierre anterior, eleva el costo de la energía en un momento en que el conflicto bélico ya había encarecido el crudo 77% frente a los precios registrados a principios de año, cuando aún faltaban dos meses para el inicio de las hostilidades. Para República Dominicana, un país que importa prácticamente toda su energía, un WTI por encima de los US$100 presiona directamente el costo de la electricidad, los combustibles y el transporte de bienes.
Informe del WSJ aviva el temor de una guerra larga
El detonante inmediato de la jornada fue la publicación de un artículo del Wall Street Journal en el que se indica que altos asesores de la Casa Blanca trasladaron al presidente Donald Trump que el conflicto podría extenderse más allá de enero de 2029, cuando asuma el próximo presidente de Estados Unidos. Entre los funcionarios citados por el diario se encuentran el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
La información contrasta con las declaraciones reiteradas del propio Trump, quien ha asegurado en múltiples ocasiones que la guerra terminará pronto y con una victoria estadounidense. La divergencia entre el mensaje público del mandatario y la evaluación interna de sus asesores, según recoge el Wall Street Journal, agitó los mercados energéticos durante la jornada del jueves.
Escalada directa entre Washington y Teherán
La nueva ronda de hostilidades entre Estados Unidos e Irán fue el otro factor que impulsó los contratos de futuros del WTI para octubre, los de referencia en la bolsa estadounidense. Los mercados energéticos venían registrando presión alcista desde que el conflicto en Oriente Medio incorporó de forma directa a ambas potencias, lo que eleva el riesgo sobre las rutas de suministro de crudo en la región, particularmente en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un quinto del petróleo que se consume globalmente.
El barril de WTI acumulaba, al cierre de la sesión del jueves, un incremento de 77% desde el inicio del año, un repunte que ninguna de las principales economías importadoras de crudo ha podido absorber sin consecuencias inflacionarias.
Los operadores estarán atentos a cualquier señal diplomática o militar que modifique las perspectivas sobre la duración del conflicto, así como a la respuesta de la OPEP+ ante los precios al alza y a las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal, que determinan en parte la demanda global de energía.







