El precio del oro subió 0.4% este jueves hasta US$4,418.87 por onza en el mercado al contado, acercándose a los US$4,420, mientras el índice del dólar retrocedía a 98.74 y los mercados esperaban datos de inflación clave en Estados Unidos.
El movimiento sitúa al metal precioso en torno a un rango que mantiene desde las últimas semanas, pero la dirección de los próximos días depende de lo que muestren los precios al productor (PPI) el jueves y los precios al consumidor (CPI) el viernes: esas lecturas podrán ajustar las apuestas del mercado sobre si la Reserva Federal sube las tasas en su próxima reunión, y con ello el costo de mantener activos sin rendimiento como el oro.
Rendimientos del Tesoro y dólar, en tensión
Los futuros del oro avanzaron 0.03% hasta US$4,461.82 por onza, en una jornada en que el mercado procesaba dos fuerzas en sentidos opuestos. Por un lado, la debilidad del dólar favoreció al metal; por el otro, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subieron tras el anuncio del gobierno de comprar hasta US$6,000 millones en deuda de largo plazo, una señal que normalmente encarece el costo de oportunidad de mantener oro, que no paga intereses.
Tony Sycamore, analista senior de mercados de IG, señaló que el precio del oro cerró la sesión anterior en torno a US$4,402 «respaldado por un dólar más débil, pese al aumento de los rendimientos de los bonos». Sycamore también advirtió que el metal permanece por debajo de su promedio móvil de 200 días, ubicado cerca de los US$4,537, nivel que tendría que recuperar para confirmar que el retroceso desde el máximo de US$4,697 ha concluido y que la tendencia alcista de fondo se ha reanudado.
Otros metales y energía
En el resto del complejo de metales preciosos, la plata avanzó 0.5% hasta US$67.62 por onza, mientras que el platino cedió 0.6% hasta US$1,889.34. Los precios de la energía también se mantuvieron elevados: el crudo Brent tocó los US$100 por barril por primera vez desde julio, un factor que alimenta las presiones inflacionarias globales y complica el cálculo de la Reserva Federal.
Tensión geopolítica y expectativas de tasas
El contexto geopolítico siguió en el radar de los mercados de metales. El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que se encontraba en su séptimo mes según la información disponible, añade una prima de riesgo al precio del oro: Irán ha indicado que está preparado para una escalada si los ataques sobre su territorio e infraestructura continúan.
En el frente monetario, los mercados de swaps asignaban una probabilidad de aproximadamente 65% a un aumento de tasas por parte de la Fed este mes. Una subida elevaría el costo de oportunidad de mantener oro, dado que el metal no genera rendimiento; pero si los datos de inflación sorprenden a la baja, ese porcentaje podría recortar y abrir espacio para nuevos avances del precio del oro.
El precio del oro recuperó terreno desde niveles cercanos a los US$4,000 registrados en julio, cuando los mercados comenzaron a reconsiderar sus expectativas sobre la política monetaria estadounidense. La próxima prueba para el metal será el dato de CPI del viernes: una sorpresa al alza reforzaría las apuestas a una subida de tasas y podría presionar el precio; una cifra por debajo de lo esperado aliviaría esa presión y podría empujar al oro a probar de nuevo la resistencia en US$4,537, su media de 200 días.










