DIARIO FINANCIERO.- El oro cayó cerca de 2% el viernes y tocó su nivel más bajo en más de una semana, en un mercado que dejó de ver los conflictos geopolíticos como refugio para el metal y comenzó a interpretarlos como una fuente adicional de inflación y tasas de interés más altas. La corrección ocurre tras el fracaso de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping sobre Irán y en medio de un nuevo repunte del petróleo por encima de US$108 el barril.
La caída semanal superó el 3%, según medios financieros internacionales, en una señal de que el mercado está priorizando el comportamiento de los bonos del Tesoro y del dólar estadounidense sobre la demanda tradicional de activos defensivos.
El petróleo cambia la narrativa del oro
El detonante inmediato fue el deterioro del escenario geopolítico tras la reunión entre Trump y Xi en Pekín, que concluyó sin avances para reducir las tensiones alrededor del Estrecho de Ormuz. El mercado interpretó el resultado como una señal de mayor riesgo para el suministro energético global.
Con el petróleo nuevamente al alza, aumentaron también las expectativas de inflación en Estados Unidos. Esa combinación alteró uno de los patrones históricos del mercado: en vez de favorecer al oro como activo refugio, el conflicto fortaleció la expectativa de tasas de interés más altas por más tiempo.
La inflación estadounidense de abril se ubicó en 3.8%, el mayor nivel desde mayo de 2023, mientras los inversionistas ya descuentan que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria restrictiva durante gran parte del año.
Los bonos del Tesoro desplazan al metal precioso
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió cerca de 4.3%, elevando el atractivo de activos que sí generan rendimiento financiero.
Ese movimiento golpea directamente al oro, que no paga intereses ni dividendos. En escenarios de tasas altas, el costo de oportunidad de mantener posiciones en metales preciosos aumenta de forma significativa.
Soojin Kim, analista de MUFG, explicó a The Wall Street Journal que el aumento simultáneo del petróleo y de los rendimientos soberanos está presionando al metal, precisamente porque el mercado anticipa que la Fed podría endurecer aún más su postura monetaria.
El fortalecimiento del dólar añadió presión adicional. Un dólar más caro reduce la demanda internacional de oro al encarecer las compras para inversionistas fuera de Estados Unidos.
La plata registra una caída aún más agresiva
La corrección no se limitó al oro. La plata sufrió una de las mayores caídas dentro del complejo de metales, desplomándose más de 10% desde los máximos recientes alcanzados tras la tregua comercial entre Estados Unidos y China.
El mercado había apostado a una recuperación industrial global impulsada por la reducción de tensiones arancelarias. Sin embargo, el deterioro geopolítico y el temor inflacionario cambiaron rápidamente el sentimiento.
El cobre también retrocedió desde niveles cercanos a máximos históricos, mientras platino y paladio acompañaron la caída generalizada de materias primas metálicas.
India y los bancos elevan la presión sobre el mercado
ANZ Group aplazó su proyección de US$6,000 por onza para el oro hasta mediados de 2027, argumentando que el entorno de rendimientos reales elevados y dólar fuerte seguirá limitando el avance del metal.
Al mismo tiempo, India —el segundo mayor mercado mundial de lingotes— endureció las condiciones de importación. Nueva Delhi elevó los aranceles para oro y plata desde 6% hasta 15% y restringió parte de las importaciones libres de impuestos.
Los analistas advierten que la medida podría desacelerar la demanda formal y reactivar canales de contrabando, un fenómeno históricamente recurrente en el mercado indio cuando aumentan los impuestos sobre metales preciosos.






