Wall Street cerró en rojo este viernes, con el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq registrando caídas impulsadas por datos débiles de consumo en Estados Unidos y un repunte en el precio del petróleo que elevó presiones de costos sobre las empresas.
El descenso se produce en un contexto en que las ventas minoristas de julio cayeron por debajo de lo esperado y la confianza del consumidor de agosto también decepcionó al mercado, según cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Para los inversionistas en República Dominicana y América Latina, un consumidor estadounidense más cauteloso puede traducirse en menor demanda de exportaciones regionales y mayor incertidumbre sobre el ritmo de recortes de tasas de la Reserva Federal.
Cierres de los índices
El Dow Jones, principal indicador de la bolsa de Nueva York, terminó la sesión con una baja de 0.20%, cerrando en 53,732 puntos. El S&P 500 retrocedió 0.17% para situarse en 7,785 enteros, mientras que el Nasdaq cedió 0.28% hasta las 26,729 unidades, de acuerdo con los datos de cierre de la jornada.
Pese a las pérdidas del viernes, el balance semanal fue positivo para dos de los tres índices. El S&P 500 encadenó su tercera semana consecutiva de ganancias, con un avance acumulado de 0.4% en el período, y el jueves superó por primera vez los 7,800 puntos en su historia. El Nasdaq también completó su tercera semana al alza, con un incremento semanal de 0.1%. El Dow Jones fue la excepción: cerró la semana con una caída de 0.6%.
Resultados corporativos y perspectivas
Más del 90% de las empresas del S&P 500 han publicado sus resultados del segundo trimestre, y el crecimiento de las ganancias respecto al mismo período del año anterior ronda el 50%, según medios especializados en mercados. Esta fortaleza en los resultados corporativos ha servido de soporte a los índices durante las últimas semanas.
Jay Hatfield, de Infrastructure Capital Advisors, aseguró a CNBC que la recuperación con la que cerró la semana el S&P 500 es una señal positiva para lo que resta de agosto y septiembre, en particular considerando datos de inflación que apuntan a una moderación. «Hoy es como el comienzo de esa fase de estabilización posterior a la publicación de resultados», afirmó Hatfield.
Petróleo, el otro factor
El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) —referencia del crudo en Estados Unidos— cerró la jornada con una subida de 1.4%, hasta US$82.40 por barril, ante la ausencia de avances en la resolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Un barril de WTI más caro eleva los costos de transporte y producción para las empresas, lo que comprime márgenes y pesa sobre las cotizaciones bursátiles.
Los operadores seguirán de cerca los próximos datos de inflación en Estados Unidos y cualquier movimiento en las negociaciones con Irán, dos variables que marcarán el tono de los mercados en las semanas siguientes y que también condicionarán las decisiones de la Reserva Federal sobre su tasa de interés referencial.









