Las acciones de las ‘Siete magníficas’ de la tecnología estadounidense perdieron en conjunto más de US$1 billón en valor de mercado el jueves 5 de noviembre, y el índice Nasdaq sufrió su peor retroceso desde abril de 2025, según informó DW con base en datos de las agencias AFP y EFE.
La venta masiva golpea a las empresas que concentran buena parte de la inversión mundial en inteligencia artificial (IA) y, con ello, a los fondos de pensiones y de inversión con exposición a la bolsa estadounidense. Para economías abiertas como la dominicana, que dependen de los flujos de capital, el turismo y las remesas desde Estados Unidos, una corrección en Wall Street suele seguirse de cerca por su efecto sobre la riqueza financiera y las condiciones de financiamiento.
El presidente Donald Trump atribuyó la caída a la victoria de los demócratas en las elecciones legislativas de mitad de mandato, celebradas el martes. «El mercado de valores se desplomó hoy porque los ‘Dumócratas’ tuvieron un gran martes. Es tan triste verlo, ¡solo ustedes tienen la culpa!», escribió en su plataforma Truth Social.
Tesla y Nvidia encabezan las pérdidas
Entre las siete compañías, Tesla cayó 10.8% y Nvidia 9.3%, las bajas más pronunciadas. Les siguieron Meta (-4%), Microsoft (-3.6%), Alphabet (-2.2%), Amazon (-2.2%) y Apple (-1.5%).
El grupo había subido con fuerza el miércoles, la jornada posterior a los comicios, y ganó unos US$600,000 millones en valor de mercado. En la sesión del jueves borró esa alza y registró su mayor pérdida conjunta en un solo día, de unos US$1.13 billones, según la fuente.
Las acciones ligadas a infraestructura, chips y centros de datos fueron las más castigadas, ante la expectativa de que el sector enfrente regulaciones y dificultades para ampliar esas instalaciones. Tesla y SpaceX, las empresas de Elon Musk, perdieron juntas US$420,000 millones de capitalización. Musk es un defensor de acelerar el desarrollo de la IA y patrocinó la victoria electoral de Trump en 2024.
Centros de datos, en el centro del debate electoral
Los centros de datos, instalaciones que alojan los servidores donde se procesa la información y se entrenan los modelos de IA, han encontrado una amplia oposición entre los votantes estadounidenses, sin distinción de afiliación política. El rechazo se debe en gran parte a su impacto ambiental y a que demandan grandes cantidades de agua y energía.
Tras una campaña marcada por ese descontento, muchos de los ganadores de las elecciones de mitad de mandato se comprometieron a frenar estos proyectos. Se espera un entorno normativo más estricto para los desarrolladores de IA y de centros de datos, incluso si Trump, quizás el mayor defensor del sector, logra bloquear medidas restrictivas a nivel federal.
Los inversionistas seguirán atentos a las primeras iniciativas legislativas y estatales sobre centros de datos, y a si el Nasdaq recupera lo perdido o profundiza la corrección en las próximas sesiones.













