La encuesta gestores de fondos de agosto elaborada por Bank of America (BofA) muestra que 203 inversores profesionales con US$581,000 millones en activos bajo gestión están descartando, por amplia mayoría, cinco de los principales riesgos que podrían descarrilar los mercados globales. La conclusión del sondeo, realizado entre el 7 y el 13 de agosto, lo resume el propio banco en tres palabras: «Los ‘noes’ mandan».
El dato importa más allá de Wall Street: cuando el optimismo se instala con tanta uniformidad entre los grandes administradores de capital, las señales que guían los flujos de inversión hacia mercados emergentes como República Dominicana y el resto de América Latina se vuelven menos predecibles ante cualquier corrección. Un giro brusco en el apetito por riesgo global encarece el financiamiento externo y puede presionar los tipos de cambio de la región.
Los cinco «noes» que dominan el consenso
Sin aterrizaje económico. Un 56% de los gestores, cifra que BofA califica como «récord», no anticipa ni un aterrizaje suave ni uno brusco para la economía mundial, y es el segundo mes consecutivo en que esta posición es mayoritaria. Más llamativo aún: un 43% apuesta directamente por un escenario de «boom», el porcentaje más elevado desde febrero de 2022. Solo un 4% teme un aterrizaje duro.
Sin subida de tipos de la Fed. El 72% de los gestores no espera que la Reserva Federal de Estados Unidos eleve tasas antes de las elecciones de medio término de noviembre; apenas un 22% contempla esa posibilidad. Los ojos del mercado están puestos en Jackson Hole (27-29 de agosto), donde Kevin Warsh debutará como presidente de la Fed. Un 53% anticipa un mensaje «neutral» del nuevo titular, un 31% espera un tono «duro» y solo un 7% prevé un giro «acomodaticio».
Sin recorte de inversión en inteligencia artificial. «Largos en semiconductores globales» sigue siendo la posición más concurrida del mercado, según señala un 53% de los encuestados, aunque ese porcentaje cayó con fuerza desde el 82% de julio. Aun así, un 71% descarta que algún hiperescalador anuncie recortes de gasto de capital (capex) en inteligencia artificial en 2026, frente al 61% de julio. En materia laboral, un 58% no cree que la IA vaya a provocar una disrupción relevante del mercado de trabajo antes de 2028.
Sin barrida demócrata. De cara a noviembre, un 47% de los gestores espera un Congreso dividido —Cámara de Representantes demócrata y Senado republicano—. Las expectativas de una barrida demócrata completa retrocedieron al 23%, desde el 27% de julio. Si ese escenario se materializara, la reacción más anticipada (citada por el 37%) sería «rentabilidades de los bonos al alza y bolsas a la baja»; solo un 9% confía en un «boom» con ambos activos subiendo simultáneamente.
Señales de alarma en el consenso alcista
La quinta negación es, en realidad, la síntesis de las anteriores: no hay bajistas. La liquidez de los gestores cayó al 3.5% de los activos, desde el 3.6% de julio, situándose en el sexto nivel más bajo de toda la serie histórica desde 1998. La sobreponderación en renta variable global escala hasta un neto del 56%, máximo desde noviembre de 2021.
Dos indicadores propios de BofA refuerzan esa lectura de precaución: la «Regla de la liquidez» y el «Indicador alcista y bajista», que marca 9.3 puntos, muy por encima del umbral de venta de 8.0, lanzan una señal contrarian de vender. El banco califica el sondeo de agosto como «muy alcista» y aconseja «retirarse o rotar, no recargar posiciones en activos de riesgo».
El riesgo, no obstante, no ha desaparecido del todo del radar de los gestores. La «burbuja de la IA» repite como el mayor «riesgo de cola» por segundo mes consecutivo, con el 32% de las menciones, aunque baja desde el 45% de julio. Y cuando se les pregunta por la fuente más probable de un evento crediticio sistémico, la respuesta vuelve a ser la misma: el gasto de capital de los hiperescaladores de IA concentra el 38% de las respuestas, seguido del crédito privado con un 23%.
Rotación sectorial y posiciones contrarian
Por sectores, agosto trae mayor exposición a tecnología, bancos y energía, mientras se reduce la posición en industriales y sanidad. La sobreponderación en bolsa estadounidense sube hasta un neto del 27%, máximo desde diciembre de 2024. El oro se percibe como el activo más infravalorado desde marzo de 2023: un 16% neto de los gestores considera que está barato.
Frente a este consenso extremo, BofA plantea sus operativas «contrarians»: largos en bonos y cortos en materias primas; largos en consumo y cortos en tecnología; largos en cíclicos y cortos en bancos; largos en bolsa británica y cortos en estadounidense. El mercado del Reino Unido sigue siendo el más infraponderado del informe, con un neto del -33%.
El gran interrogante que deja abierto el sondeo de agosto es precisamente ese: cuando el 56% de los grandes administradores de dinero descarta el riesgo de aterrizaje y el optimismo se convierte en el escenario casi unánime, el mercado habrá de vigilar si la próxima sorpresa —ya sea en los datos de empleo de EE. UU., en los resultados de capex de los gigantes tecnológicos o en el tono de la Fed en Jackson Hole— tiene la fuerza suficiente para romper ese consenso.









