Las acciones de Tesla (TSLA) cayeron 2.13% el viernes 16 de octubre, hasta cerrar en US$354.72, después de que la compañía presentara su esperado Roadster con tecnología de SpaceX, en una jornada marcada por presión vendedora generalizada sobre el sector tecnológico. Los títulos de SpaceX (SPCX) también retrocedieron 1.74% en la misma sesión.
El lanzamiento del deportivo no logró sostener el optimismo inicial del mercado. Las acciones de Tesla perdieron las ganancias registradas en las primeras operaciones del día, en parte porque la presentación omitió información financiera clave: JPMorgan (JPM) señaló que Tesla «no reveló el precio final, la capacidad de la batería, la autonomía ni los volúmenes de producción previstos». La ausencia de esos detalles limita la capacidad de los analistas para cuantificar el impacto del vehículo en los ingresos de la empresa.
El Roadster: ocho años de retraso y reservas desde US$5,000
El nuevo Roadster incorpora propulsores de gas frío, un sistema de succión inferior y aerodinámica activa, tecnologías que permiten ejecutar maniobras aéreas controladas. Tesla también demostró una aceleración de cero a 60 millas por hora en menos de un segundo. Las reservas de la versión Performance exigen un pago inicial de US$5,000 y otros US$45,000 diez días después; la variante Thrust, con los propulsores y sistemas aerodinámicos más avanzados, requiere un depósito total de US$250,000.
La producción está prevista para 2028, ocho años después del objetivo inicial de entregas fijado para 2020, cuando Tesla presentó por primera vez el vehículo en 2017. Garrett Nelson, analista sénior de CFRA, fue directo al señalar que el modelo llega con «un retraso considerable» y que la empresa ha tenido «este estancamiento en su cartera de productos desde hace años». El lanzamiento se produce en medio de los esfuerzos de Tesla por revitalizar su oferta tras dos años consecutivos de caídas en ventas.
Morningstar estima que el Roadster será el vehículo de menor volumen de la compañía, con menos de 2,000 entregas anuales una vez alcance plena producción. Su analista Seth Goldstein mantuvo una estimación de valor razonable de US$450 por acción y consideró que Tesla cotiza aproximadamente 20% por debajo de esa valoración.
Qué dice Wall Street sobre la acción
JPMorgan reiteró su recomendación Neutral y conservó su precio objetivo en US$415 por acción, equivalente a un potencial alcista de 17% frente al cierre del viernes 16 de octubre. El banco también recogió que la dirección de Tesla espera que el Roadster «termine por convertirse en el único vehículo de conducción manual de Tesla, a medida que la cartera más amplia avanza hacia la autonomía total».
El consenso de analistas recopilado por Bloomberg muestra que 47.5% recomienda comprar las acciones de Tesla, 39.3% mantenerlas y 13.1% venderlas. El precio objetivo promedio a doce meses se ubica en US$404.59, lo que representa un potencial de valorización de 14%. En los últimos doce meses, la acción acumula una rentabilidad negativa de 17.3%.
Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management, describió la presentación en la red social X como «una demostración de ingeniería sin valor comercial más allá de avergonzar a los fabricantes tradicionales de automóviles». Dan Ives, analista con postura alcista sobre Tesla, consideró, en cambio, que el evento refuerza los argumentos para que Tesla y SpaceX operen como una sola plataforma de ingeniería, dado el nivel de integración tecnológica entre ambas.
La posibilidad de una fusión entre Tesla y SpaceX
La especulación sobre una fusión entre las dos compañías de Elon Musk ganó tracción esta semana. Barclays, en un informe encabezado por el analista Dan Levy, planteó que el anuncio de una eventual operación podría producirse antes de la junta anual de accionistas de Tesla. «La posibilidad de una fusión entre Tesla y SpaceX se ha convertido cada vez más en la expectativa de consenso», escribieron los analistas del banco. Barclays considera que el principal valor de la operación estaría en la integración vertical de las tecnologías de inteligencia artificial de ambas empresas, más que en sinergias financieras convencionales.
La próxima referencia concreta para los inversionistas llegará el 21 de octubre, cuando Tesla publique sus resultados trimestrales, un día después de que SpaceX presente sus propias cifras. Morningstar anticipa que el flujo de caja libre de Tesla será negativo por segundo trimestre consecutivo, dado el elevado ritmo de inversión de la compañía. Los analistas también estarán atentos a las perspectivas sobre el negocio de robotaxis y robots humanoides, dos frentes en los que Musk busca reducir la dependencia de la fabricación tradicional de vehículos eléctricos, aunque el negocio automotor sigue concentrando la mayor parte de los ingresos de la empresa.








