DIARIO FINANCIERO.- El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó el pasado miércoles sus reservas sobre la renovación del tratado de libre comercio T-MEC con Canadá y México, argumentando que su país no requiere de los bienes o servicios de sus vecinos. Sus declaraciones se produjeron en el Despacho Oval, durante la firma de una ley destinada a financiar los servicios de migración por los próximos tres años.
Trump enfatizó que Estados Unidos se encuentra en una posición comercial ventajosa y que, en lugar de déficits, debería aspirar a superávits con sus aliados. Afirmó que, si bien Canadá y México dependen de los productos estadounidenses, su nación no necesita sus automóviles, madera o energía, instando a un trato más equitativo por parte de sus socios comerciales.
El T-MEC, que sustituyó al TLCAN y entró en vigor en 2020, contempla una revisión conjunta seis años después de su implementación. Si los tres países acuerdan su extensión antes del 1 de julio, el pacto se prorrogaría automáticamente por otros 16 años. De lo contrario, se iniciaría un periodo de revisiones anuales durante una década antes de una posible expiración. Canadá y México ya han manifestado su interés en la renovación.
El republicano justificó su aceptación original del T-MEC como una mejora sustancial sobre el TLCAN, al que calificó como el “peor acuerdo comercial” por no incluir una cláusula de terminación. La administración estadounidense ya ha iniciado conversaciones formales con México y busca modificaciones significativas en el acuerdo trilateral, especialmente en sectores clave como el automotriz y el acceso al mercado lácteo canadiense, en lugar de una simple renovación automática.









