Benjamin Netanyahu, actual primer ministro de Israel, se presentará como candidato a la reelección en los comicios que deben celebrarse antes de octubre de este año. Su partido, el Likud, confirmó la decisión el miércoles, despejando las dudas que había expresado el expresidente estadounidense Donald Trump sobre su continuidad política.
Estas elecciones serán las primeras desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, un evento que marcó un fallo de seguridad nacional y desencadenó la ofensiva israelí en la Franja de Gaza. El actual mandato de Netanyahu, iniciado en diciembre de 2022 al frente de la coalición más derechista de la historia de Israel, ha estado plagado de desafíos, incluyendo protestas masivas previas a los conflictos en Gaza, Líbano e Irán.
A pesar de la confirmación de su candidatura, las encuestas de opinión sugieren un panorama complicado para Netanyahu. Un sondeo del 9 de junio del Israel Democracy Institute reveló que el 61% de la población israelí cree que no debería postularse. No obstante, las mismas encuestas indican que una posible coalición de partidos de oposición tampoco lograría la mayoría parlamentaria sin el apoyo de partidos árabes, una opción que algunos líderes opositores han descartado.
La confirmación de la candidatura de Netanyahu llega después de que Donald Trump, quien mantiene una relación compleja con el primer ministro israelí, expresara incertidumbre sobre su futuro político. Aunque ambos líderes han colaborado en iniciativas como la ofensiva contra Irán, Trump ha admitido haber llamado «loco» a Netanyahu en una conversación telefónica y ha instado a Israel a moderar sus acciones militares en Líbano. A pesar de las tensiones ocasionales, Trump ha pedido repetidamente el indulto para Netanyahu por cargos de corrupción pendientes.








