La Secretaría de Hacienda de México dispone de 15 días hábiles, contados desde el 5 de noviembre, para determinar los sectores que dejarán de aceptar efectivo, según la ley de pagos digitales que la presidenta Claudia Sheinbaum hizo pública este miércoles.
El cambio apunta a una economía donde el billete sigue mandando. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 85% de los mexicanos paga con billetes y monedas con más frecuencia cuando la compra es menor a MXN$500, y 73% prefiere el efectivo en operaciones por encima de ese monto. Los comercios de las actividades que se elijan tendrán que montar la infraestructura para cobrar por vías electrónicas, y los consumidores que hoy pagan con papel deberán migrar a tarjeta, transferencia o código QR.
Qué cambia con la ley de pagos digitales
El texto, conocido como Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, apareció en la edición de la tarde del Diario Oficial de la Federación, el boletín donde el Estado mexicano publica sus normas. Establece que en los sectores estratégicos y las actividades consideradas relevantes solo se aceptarán tres vías: tarjetas de crédito y débito, transferencias electrónicas y Cobro Digital (CoDi), la plataforma de pagos mediante código QR.
Esos sectores aún no tienen lista oficial. Sheinbaum ha adelantado antes que busca llevar a lo digital el cobro en gasolineras y casetas de peaje, aunque la definición final queda en manos de Hacienda, según la legislación.
Un calendario en dos etapas
Cuando Hacienda divulgue las actividades relevantes, arrancará un segundo plazo de 15 días hábiles. En ese lapso, las autoridades competentes de cada sector fijarán las condiciones, los requisitos y las obligaciones para recibir pagos digitales. También definirán los mecanismos y los tiempos concretos con los que el cobro en efectivo cederá terreno de forma progresiva.
La norma deja una salvaguarda: el efectivo se seguirá recibiendo cuando ocurran contingencias. La Asociación de Bancos de México dijo en los últimos días que el Gobierno busca fijar «plazos razonables» según el giro de cada actividad, con el fin de evitar disrupciones durante la transición.
El reto de pasar del acceso al uso
El Gobierno persigue elevar la adopción de los medios de pago digitales mediante regulación. Especialistas de Banamex señalaron en un reciente estudio que el éxito de la ley dependerá de reducir la distancia entre tener acceso formal a productos financieros y emplearlos en la vida diaria. Citaron como grupos más expuestos a los micronegocios, los trabajadores informales y las zonas con menos conectividad, y advirtieron que también hay que atender los riesgos de la puesta en marcha.
La ley contempla además dos medidas complementarias. Una es que las dependencias acepten medios de pago digitales en trámites y servicios del Gobierno. La otra es que la CURP digital, versión electrónica de la Clave Única de Registro de Población, valga como identificación oficial para contratar servicios financieros.
Lo próximo que habrá que seguir es la publicación de la lista de sectores por parte de Hacienda dentro del plazo de 15 días hábiles, y después las reglas y los calendarios de transición que emita cada autoridad sectorial, de los que dependerá cuándo y cómo se sentirá el cambio en los comercios.
Fuente: bloomberglinea.com













