Florida restringirá el uso de la inteligencia artificial en escuelas y universidades públicas del estado a partir de julio de 2027, afectando a más de 3 millones de estudiantes, según documentos publicados este jueves 17 de septiembre. El Consejo de Educación de Florida aprobó las medidas por unanimidad.
La normativa prohíbe expresamente que la tecnología se utilice para «satisfacer las necesidades sociales» de los alumnos o «simular amistad, compañía o relaciones emocionales» con ellos. También veda el uso de la inteligencia artificial en escuelas para completar trabajos o evaluaciones calificadas, y bloquea herramientas con «diseño antropomórfico» orientadas a incentivar la interacción continua del estudiante con el sistema. La regulación es relevante para República Dominicana y América Latina porque marca el estándar que los grandes sistemas educativos con influencia regional están adoptando frente a la expansión acelerada de estas tecnologías en las aulas.
Alcance de las restricciones
Las nuevas reglas cubren desde el nivel preescolar hasta la universidad pública estatal e imponen varias obligaciones concretas. Las escuelas deberán obtener el consentimiento de los padres antes de implementar herramientas de IA y, si los padres rechazan su uso, los planteles están obligados a ofrecer alternativas de enseñanza sin inteligencia artificial.
Además, la normativa impide el uso de IA para vigilar conducta o elaborar perfiles psicológicos de los estudiantes. Los alumnos no podrán utilizar estas herramientas sin supervisión de profesores y administradores, quienes recibirán capacitación específica sobre la seguridad, los riesgos y las limitaciones de la tecnología.
La ola regulatoria en Estados Unidos
Las medidas de Florida se suman a restricciones recientes en los dos mayores distritos escolares del país. Los Ángeles anunció la prohibición de la IA generativa de texto, imágenes y otro contenido, mientras que Nueva York emitió una moratoria de un año de esta tecnología para niños desde preescolar hasta octavo grado.
Según la organización civil TeachAI, 24 estados, casi la mitad del total, han emitido lineamientos para el uso de la inteligencia artificial en escuelas. La asociación FutureEd, por su parte, ha documentado 77 proyectos de ley en 27 estados que abordan la inteligencia artificial en la enseñanza.
Alarma en la industria tecnológica
El debate regulatorio se intensificó la semana pasada cuando Jacob Coxon, investigador de Anthropic que también trabajó para OpenAI, renunció acusando a ambas empresas y a sus competidores de no desarrollar IA de manera responsable, y afirmando que sus líderes creen que la tecnología «podría acabar» con la humanidad «antes de que termine la década».
El fin de semana, el director general de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo en el que urgió desacelerar el desarrollo de la tecnología por sus riesgos. A esa postura se sumaron Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI. Sin embargo, el presidente Donald Trump rechazó estas peticiones argumentando que frenar el avance podría dar ventaja a China.
En ese contexto político dividido, el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, advirtió el lunes 15 de septiembre a los miembros de su partido que apoyar la IA será una «posición perdedora» en las próximas elecciones. El siguiente punto de atención será si otros estados con grandes sistemas educativos replican el modelo de Florida antes de que la normativa entre en vigor en 2027.









