La gasolina en Estados Unidos acumula 158 días sobre los cuatro dólares por galón en lo que va de 2026, estableciendo un récord histórico que presiona el bolsillo de los consumidores estadounidenses a menos de tres semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, según la plataforma GasBuddy.
El precio promedio nacional de la gasolina regular se situó el miércoles 14 de octubre en US$4.33 por galón, de acuerdo con la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). Ese nivel por encima de los cuatro dólares es inédito para octubre, mes en que habitualmente cae la demanda de combustible, según advirtió la misma entidad. El encarecimiento sostenido de la energía encarece el transporte de bienes, presiona la inflación y complica el panorama político para la administración de Donald Trump.
El petróleo, al alza por tensiones en Oriente Medio
Los mercados petroleros cerraron la jornada del 14 de octubre con nuevas ganancias. El West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, terminó en US$95.09 por barril, tras avanzar 95 centavos, equivalente a un 1.01%, y alcanzar su mayor nivel en tres semanas.
El Brent, referente internacional del crudo, finalizó en US$106.06 por barril, con una subida de 37 centavos o 0.35%. Según Reuters, los ataques contra instalaciones petroleras saudíes y las amenazas a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz avivaron el temor a nuevas interrupciones del abastecimiento, sosteniendo la presión alcista sobre los precios.
Un 66 % más de diésel desde el inicio de la guerra
El origen del repunte se remonta a febrero, cuando comenzó la guerra con Irán. Desde entonces, las interrupciones del suministro y las dificultades para transportar crudo por el estrecho de Ormuz mantienen los precios energéticos muy por encima de los niveles anteriores al conflicto, cuando la gasolina regular costaba menos de US$3.00 por galón.
El golpe es especialmente severo en el diésel, combustible clave para el transporte de mercancías. El galón de diésel alcanzó los US$6.29, un 66% más que al inicio de la guerra, según información difundida por EFE. Su encarecimiento eleva los costos de distribución y añade presión adicional sobre los precios al consumidor en toda la cadena de suministro.
Presión económica y electoral
La persistencia de combustibles caros complica los esfuerzos del presidente Trump por ofrecer alivio económico antes de los comicios del 3 de noviembre, en los que se renovarán la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Su administración ha flexibilizado temporalmente las sanciones al diésel ruso para facilitar el suministro, aunque los ataques en Oriente Medio mantienen la incertidumbre sobre el mercado energético.
El costo de la vida se perfila como uno de los asuntos centrales de las elecciones de medio término. Para la República Dominicana y América Latina, la persistencia de la gasolina sobre los cuatro dólares y el barril de Brent por encima de US$100 se traduce en mayores costos de importación de combustibles, presión sobre las tarifas eléctricas y riesgo de alza en los precios de bienes que dependen del flete internacional. Las próximas semanas serán clave para determinar si los mercados encuentran alivio o si nuevas tensiones en Ormuz empujan al Brent hacia niveles aún más altos.









