Estados Unidos e Irán volvieron a escalar el conflicto este jueves con nuevos ataques y represalias, mientras Teherán denunció un «crimen de guerra» tras los bombardeos estadounidenses. Según el Ministerio de Salud iraní, los ataques estadounidenses han dejado 14 muertos y 78 heridos desde el miércoles, a pesar del protocolo de acuerdo firmado entre las partes el 17 de junio.
Las fuerzas estadounidenses afirmaron que los últimos bombardeos apuntaron a la capacidad de Irán de amenazar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, y precisaron que alcanzaron unos 90 objetivos militares, entre sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y drones. Irán, en cambio, denunció ataques contra infraestructuras civiles, incluidas provincias costeras del sur y dos puentes que conducen a la ciudad santa de Mashhad.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní calificó los bombardeos como «un crimen de guerra flagrante» y prometió defender su integridad territorial. Los Guardianes de la Revolución acusaron a Washington de intentar «hacer sombra» al funeral del exlíder supremo Alí Jamenei, cuyo féretro llegó este jueves a Mashhad para su inhumación.
Como represalia, los Guardianes de la Revolución y el ejército regular iraní aseguraron haber atacado bases estadounidenses en Baréin, Kuwait y Catar. Según medios estatales, alcanzaron un sistema Patriot en Kuwait, un sistema de alerta temprana en Catar y tanques de combustible en Baréin. Las autoridades kuwaitíes reportaron un herido en su territorio.
El presidente Donald Trump escribió en su plataforma Truth Social que los ataques fueron una represalia por el bombardeo de barcos por parte de Irán y advirtió que, de repetirse, «será mucho peor». El ejército estadounidense acusa a Irán de haber atacado el martes al menos tres barcos comerciales cerca de la costa de Omán.
En los mercados, los precios del petróleo se mantenían estables pese a la tensión. El barril de Brent del Mar del Norte bajaba un 1.2%, a US$77.07, mientras que el WTI estadounidense ganaba un 1.1%, en US$72.69, a las 08H10 GMT. El estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra el 20% del petróleo y el gas natural licuado consumidos a nivel mundial, sigue siendo un foco de tensión. La Organización Marítima Internacional indicó que casi 6,000 marinos permanecen varados en la zona.
El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a «desescalar» la situación y reanudar el diálogo, mientras Omán, mediador entre Washington y Teherán, condenó los ataques sin culpar directamente a Irán.








