La Competition and Markets Authority (CMA), el regulador de competencia del Reino Unido, propuso esta semana designar a Microsoft con el llamado «estatus de mercado estratégico» (SMS, por sus siglas en inglés) para reconocer el dominio de Microsoft en software empresarial, un paso que le otorgaría poderes para imponer intervenciones sobre cómo la compañía empaqueta productos como Excel, Teams y su asistente de inteligencia artificial Copilot. La decisión final está prevista para el 13 de febrero de 2027.
La designación afectaría directamente a las condiciones en que cerca de 20 millones de usuarios mensuales en el Reino Unido, incluidas empresas y entidades del sector público, acceden a herramientas de productividad, seguridad, servidores y nube. Si la CMA concluye que Microsoft limita artificialmente la elección de proveedores alternativos, podría ordenar cambios en el empaquetado de productos, las licencias y las condiciones de interoperabilidad con terceros.
Las cinco áreas bajo escrutinio
La CMA concluyó de forma provisional que Microsoft mantiene una posición fuerte en cinco segmentos: sistemas operativos para PC, suites de productividad (Word, Excel, Outlook, PowerPoint y Teams), software de seguridad, sistemas operativos para servidores y gestión de bases de datos relacionales.
El problema central identificado por el regulador no es únicamente el tamaño de la compañía, sino los costos y fricciones que enfrentan los clientes cuando intentan cambiar de proveedor. Esas barreras de salida, según la CMA, reducen la presión competitiva sobre Microsoft y debilitan la capacidad de otros desarrolladores para ofrecer alternativas viables. La investigación fue abierta en mayo de este año.
Copilot, el frente de la inteligencia artificial
El caso cobra especial relevancia por la dimensión de la inteligencia artificial. La CMA analizará si los clientes pueden elegir libremente herramientas de IA y si los competidores de Copilot, el asistente de Microsoft, pueden operar en condiciones equitativas dentro del ecosistema de la compañía.
La preocupación del regulador es que Copilot no se convierta en una ventaja automática por estar integrado de forma predeterminada en Office, Teams y Windows, sino que compita por mérito propio: calidad superior o precio competitivo. Si la CMA determina que la integración predeterminada desplaza a herramientas rivales de IA, podría exigir cambios en el empaquetado, las licencias o las condiciones de interoperabilidad. El caso podría sentar un precedente sobre la libertad de las empresas para elegir modelos y asistentes de inteligencia artificial sin depender de un único proveedor.
El frente paralelo: la nube
En un informe separado publicado el viernes 16 de octubre, la CMA también abordó los servicios en la nube. El regulador concluyó que Amazon Web Services y Microsoft han reducido algunos cargos por cambiar de proveedor, pero que aún deben hacer más para eliminar las barreras al cambio y al uso simultáneo de múltiples proveedores de nube.
Este frente es relevante porque las prácticas de licenciamiento de software pueden determinar dónde las empresas alojan sus datos y aplicaciones. Si las licencias favorecen la nube de Microsoft (Azure) sobre las de sus rivales, esos competidores quedarían en desventaja estructural, al margen de la calidad de su oferta técnica.
Estatus SMS: qué implica y qué no
La designación con SMS no equivale a una multa ni a una prohibición inmediata. Es una clasificación formal que otorga a la CMA poderes para identificar problemas en mercados digitales considerados estratégicos y diseñar intervenciones preventivas, antes de que el daño competitivo se consolide.
Entre las posibles medidas concretas que podría imponer el regulador figuran facilitar que desarrolladores externos integren sus productos con el ecosistema de Microsoft, revisar las condiciones de licenciamiento para proveedores de nube rivales y garantizar que los clientes puedan usar herramientas de seguridad, productividad o IA de terceros sin costos de salida prohibitivos.
Calendario y presión regulatoria más amplia
La CMA abrirá una consulta pública sobre su propuesta y aceptará comentarios hasta el 13 de noviembre. Si Microsoft recibe la designación en febrero de 2027, el regulador podrá avanzar hacia un plan de intervenciones con medidas vinculantes.
El movimiento forma parte de un patrón más amplio: el Reino Unido está probando un modelo regulatorio más preventivo que el derecho de competencia tradicional, que actúa después del daño. Microsoft es el siguiente gran objetivo tras los análisis previos de la CMA sobre Google y Apple en mercados digitales. Para las empresas que operan en el país, el resultado del proceso podría traducirse en más opciones de proveedor, precios más competitivos y menor dependencia tecnológica de una sola plataforma. Para Microsoft, el desafío es demostrar que su ecosistema integrado genera valor sin excluir a la competencia, en un entorno regulatorio que ya no espera a que el daño ocurra para actuar.









