El ministro de Defensa de Taiwán, Wellington Koo, afirmó que la cooperación militar con Estados Unidos es “incluso mayor de lo que ustedes imaginan”, según declaraciones publicadas este lunes por la agencia oficial CNA, a dos días del inicio de la fase con fuego real de las maniobras Han Kuang.
La relación entre Washington y Taipéi es uno de los principales focos de tensión entre Estados Unidos y China, una disputa que incide en la estabilidad del comercio global y en las cadenas de suministro de semiconductores, sectores clave para economías abiertas como la dominicana. Un conflicto en el estrecho de Taiwán tendría repercusiones inmediatas sobre los precios de bienes tecnológicos, el flujo de mercancías y los mercados financieros a los que están expuestos inversionistas de América Latina.
Koo describió los intercambios como “estrechos” y desarrollados en “todos los niveles”, y reconoció el aporte del Comando del Pacífico de Estados Unidos al fortalecimiento de las capacidades defensivas de la isla. El funcionario destacó el papel estratégico que Washington asigna a Taiwán dentro de la denominada primera cadena de islas del Pacífico, una franja que se extiende desde Japón hasta Borneo, con paso por Taiwán y Filipinas, y que es central en la estrategia de contención frente a Beijing.
El ministro señaló que la estrategia estadounidense para el Indopacífico promueve principios de “defensa colectiva y responsabilidad compartida”, por lo que consideró necesario que los países de la región aumenten sus presupuestos de defensa y refuercen sus capacidades militares para consolidar una disuasión conjunta.
Koo planteó que un mayor nivel de preparación regional modificaría los cálculos estratégicos de Beijing. “Una vez que se consolide esa postura de disuasión colectiva, cuando el líder del Partido Comunista chino, Xi Jinping, quiera adoptar medidas que socaven la paz en el estrecho, los cálculos que deberá sopesar se volverán extremadamente complejos”, sostuvo.
Sobre la modernización de las Fuerzas Armadas taiwanesas, el jefe del Departamento de Planificación Estratégica del Ministerio de Defensa, Huang Wen-chi, explicó que buena parte de la cooperación bilateral permanece bajo reserva, aunque sus resultados se aprecian en la preparación de las tropas. “Si bien los intercambios entre ambas partes no pueden hacerse públicos, basta con observar cómo adiestraban las tropas taiwanesas hace cinco años y cómo lo hacen ahora para hacerse una idea de todo lo que han aprendido”, señaló Huang, quien atribuyó los cambios a un entrenamiento orientado al combate real.
Las declaraciones se conocieron dos días antes del inicio de la etapa con fuego real de las maniobras Han Kuang, los principales ejercicios militares anuales de Taiwán, destinados a evaluar la capacidad operativa de la isla ante distintos escenarios de conflicto, incluido un eventual intento de invasión. En los últimos años, el Gobierno taiwanés incrementó su presupuesto de Defensa como respuesta a la creciente presión militar de Beijing, que considera a Taiwán una “parte inalienable” de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para asumir su control.
Aunque Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán, sigue siendo su principal proveedor de armamento y conserva una política que contempla asistirlo en caso de un conflicto con China. La atención de los mercados se centrará ahora en el desarrollo de las maniobras y en la reacción de Beijing, un factor de riesgo geopolítico que analistas vigilan por su potencial impacto en el comercio mundial y en la fabricación de chips.









