La Cámara de Cuentas de la República Dominicana (CCRD) realizó este miércoles 7 de octubre un conversatorio sobre los mapas de pobreza del país, con el propósito de examinar la distribución territorial de la pobreza y fortalecer el control del gasto social mediante el uso de datos estadísticos.
La actividad, novena edición de los conversatorios que organiza la Escuela Nacional de Cuentas (ENC), reunió en el Aula Virtual de la sede de la CCRD a directores, encargados y colaboradores de distintas áreas de la institución. La jornada deja en evidencia una prioridad creciente en el Estado dominicano: garantizar que el gasto social llegue efectivamente a los territorios con mayor concentración de pobreza.
Desigualdad territorial en la incidencia de la pobreza
Evalina Gómez Paulino, directora de Análisis Social del Ministerio de Hacienda y Economía, fue la expositora principal del conversatorio. Según explicó, la pobreza no se distribuye de manera uniforme en el territorio nacional: hay zonas donde su incidencia se ubica por debajo del promedio nacional y otras que registran niveles superiores a ese promedio.
Gómez Paulino señaló que esta disparidad territorial permite identificar las áreas con mayores necesidades y constituye un insumo clave para el diseño de políticas sociales diferenciadas y focalizadas. La especialista cuenta con más de 15 años de experiencia en economía aplicada, desarrollo económico y políticas públicas, y dirige en el Ministerio de Hacienda y Economía los estudios sobre pobreza, desigualdad, protección social y focalización de subsidios.
Datos estadísticos como herramienta de fiscalización
El conversatorio también abordó cómo la información estadística puede servir como herramienta de control del gasto público: al cruzar la distribución de los recursos con los territorios donde se concentra la población en situación de pobreza, los organismos de fiscalización pueden detectar si la asignación presupuestaria responde a las necesidades reales del terreno.
Juan Miguel Pérez, director de la ENC, subrayó la relevancia de abrir espacios de análisis sobre los desafíos sociales y económicos del país. «Estas iniciativas fortalecen una formación conectada con la realidad nacional y promueven el análisis de datos y evidencias como herramientas esenciales para comprender los desafíos asociados a la pobreza y contribuir, desde nuestras competencias institucionales, a una gestión pública más efectiva y orientada a la reducción de las desigualdades», sostuvo Pérez.
La jornada cerró con un intercambio de preguntas y reflexiones sobre los retos vinculados a la reducción de las desigualdades y la atención de las poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad. El seguimiento que la CCRD dé a estos análisis, y si se traducen en observaciones concretas dentro de sus informes de auditoría del gasto social, será la señal que los actores del sector público deberán monitorear en los próximos meses.






