La organización científica Biohub, respaldada por Mark Zuckerberg y su esposa Priscilla Chan, anunció este miércoles 7 de octubre una alianza con el Gobierno de Donald Trump, Google y otras instituciones para invertir US$1,800 millones en modelos de inteligencia artificial para predecir enfermedades, capaces de anticipar cómo funcionan las células humanas y qué efectos producen sobre ellas distintos padecimientos y tratamientos.
La iniciativa, denominada Virtual Biology Initiative, tiene como objetivo construir una «célula virtual» que permita a los investigadores realizar experimentos de forma digital y adelantar qué intervenciones podrían ser más efectivas antes de probarlas en el laboratorio. El aceleramiento de la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos son las metas declaradas del proyecto, según un comunicado de Biohub. Para los sistemas de salud de América Latina y el Caribe, que dependen en buena medida de la innovación farmacéutica generada en Estados Unidos, el tipo de herramientas que busca producir esta iniciativa podría reducir tiempos y costos en el desarrollo de terapias.
La arquitectura de la inversión
Biohub coordinará la iniciativa junto a los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), con quienes trabajará para reunir y estandarizar grandes volúmenes de datos biológicos destinados a entrenar los modelos de IA. La organización también desarrollará tecnologías para medir e interpretar el comportamiento celular a una escala mayor que la disponible actualmente.
El Departamento de Energía aportará más de US$500 millones durante cinco años para investigación, medición y computación. Los NIH incorporarán conjuntos de datos biomédicos construidos con más de US$500 millones de inversión federal previa. Por su parte, Google DeepMind, Isomorphic Labs y Meta contribuirán conjuntamente con US$300 millones adicionales.
Qué es y qué no es la célula virtual
Los promotores del proyecto advierten que la iniciativa no implica que ya exista una célula virtual funcional capaz de reemplazar los experimentos reales. Lo que se busca es construir los datos, las tecnologías y los modelos computacionales necesarios para hacerla posible a futuro. Los impulsores esperan que estas herramientas permitan identificar posibles tratamientos y experimentos prometedores antes de trasladarlos al laboratorio, lo que reduciría tiempos y costos en el desarrollo de fármacos.
El contexto político detrás del anuncio
El anuncio llega ocho días después de que Zuckerberg participara en un almuerzo en la Casa Blanca junto a ejecutivos de Nvidia, Amazon, Microsoft y Tesla, convocado por Trump para abordar el desarrollo y las salvaguardas de la inteligencia artificial. En ese encuentro, los empresarios acordaron principios voluntarios de seguridad para la IA, y el presidente defendió la autorregulación del sector en lugar de marcos regulatorios impuestos por el Gobierno.
La participación simultánea del sector privado tecnológico y del aparato federal en la Virtual Biology Initiative ilustra la estrategia de Washington de alinear capital privado con agendas de investigación pública en áreas consideradas prioritarias para la competitividad de Estados Unidos, particularmente frente a China en el campo de la inteligencia artificial biomédica. Los próximos pasos a observar serán la velocidad con que Biohub y el NIH logran estandarizar los datos biológicos necesarios, así como la publicación de los primeros modelos y su apertura o restricción para investigadores externos.







