La inversión extranjera en electrónicos registró un alza de 187.5% en México durante el primer semestre de 2026, al pasar de US$626.2 a US$1,800.7 millones, mientras el capital destinado al ensamble de automóviles y camiones cayó 25.7%, de US$3,591.8 a US$2,668.3 millones, según cifras de la Secretaría de Economía.
La recomposición del flujo acorta la distancia entre ambas actividades con velocidad inusual. En el primer semestre de 2025, la fabricación de vehículos captaba casi seis veces más capital que los electrónicos; un año después, esa proporción se redujo a 1.5 veces. Para las empresas que abastecen cadenas de manufactura avanzada en México, y para los inversionistas con posiciones en el país, el cambio señala qué sectores concentran la nueva demanda de capital en Norteamérica.
El giro dentro de la cadena automotriz
La caída en el ensamble de vehículos no se replicó en toda la cadena. La fabricación de partes para vehículos automotores captó US$1,616.5 millones, frente a US$1,232.2 millones un año antes, un crecimiento de 31.2% equivalente a US$384.3 millones adicionales.
China, Corea del Sur y Francia explicaron parte de ese avance en el segmento de autopartes. La inversión china en este rubro pasó de US$22.9 a US$184.7 millones, un salto de 704.9%. Francia elevó su capital en autopartes de US$7.7 a US$174.9 millones, mientras Corea del Sur lo incrementó de US$53.1 a US$89.9 millones.
Corea del Sur fue también la única excepción en el segmento de ensamble: aumentó 84.7% el capital destinado a automóviles y camiones, hasta US$304.3 millones, lo que indica que la caída nacional respondió a reducciones de otros inversionistas, no a una tendencia uniforme entre países.
Electrónicos: cuatro actividades traccionan el alza
El avance tecnológico no se concentró en una sola línea. La fabricación de componentes electrónicos recibió US$784.3 millones, 134.4% más que en el mismo período de 2025. La inversión en instrumentos de medición, control, navegación y equipo médico electrónico pasó de US$20.3 a US$611.9 millones. Los servicios de diseño de sistemas de cómputo revirtieron un flujo negativo de US$25.9 millones a uno positivo de US$423.5 millones. A este conjunto se sumó la fabricación de maquinaria y equipo, con US$765.9 millones captados, un crecimiento de 153.9%.
El contexto global apuntala la tendencia. De acuerdo con el McKinsey Global Institute, cerca de tres cuartas partes de los anuncios mundiales de inversión extranjera directa realizados desde 2022 se concentran en centros de datos, infraestructura digital, energía, semiconductores y manufactura avanzada. La Corporación Financiera Internacional (IFC), institución del Grupo Banco Mundial, calcula que la inversión en infraestructura de centros de datos en economías emergentes pasó de US$6,000 millones en 2015 a un máximo de US$31,000 millones en 2024. Los anuncios mundiales de IED para centros de datos superaron US$320,000 millones en 2025, 74% más que un año antes.
Asia toma posiciones; Francia diversifica
China registró el mayor salto en valor absoluto entre los países analizados: su inversión total en México aumentó 306.5%, de US$146.6 a US$595.7 millones. El principal impulso provino de los servicios de diseño de sistemas de cómputo, que captaron US$320 millones, frente a US$7.7 millones un año antes. Sin embargo, el grueso del incremento se canalizó vía cuentas entre compañías (préstamos, anticipos y transferencias entre matrices y filiales), que saltaron de US$38.6 a US$475.2 millones. Ciudad de México (US$272.6 millones), Nuevo León (US$129.3 millones) y Coahuila (US$78.3 millones) fueron los principales receptores del capital chino.
Taiwán registró el mayor crecimiento porcentual entre los países analizados: su inversión pasó de US$23.9 a US$237.8 millones, un alza de 896.3%. La fabricación de componentes electrónicos recibió US$108.2 millones, frente a US$16 millones un año antes. Chihuahua concentró la mayor parte del flujo taiwanés, al pasar de un saldo negativo de US$6.6 millones a uno positivo de US$201.3 millones.
Corea del Sur siguió una ruta más diversificada: su inversión total creció 34.5%, hasta US$649.2 millones, con Nuevo León (US$254 millones) y Ciudad de México (US$257 millones) como principales destinos. El motor fue la reinversión de utilidades de empresas que ya operan en el país, componente que subió de US$437.5 a US$598.5 millones.
Francia también recompuso su portafolio: su inversión en México subió 35.5%, de US$457.7 a US$620.3 millones. A diferencia de China, combinó capital nuevo (de US$1.9 a US$125.6 millones) con reinversión de utilidades (de US$263.9 a US$483.7 millones). Puebla (US$134.1 millones), Yucatán (US$114.1 millones) y Morelos (US$113.2 millones) absorbieron la mayor parte del flujo francés.
La velocidad con que la inversión extranjera en electrónicos comprime la brecha frente al sector automotriz convierte la próxima publicación semestral de la Secretaría de Economía en un termómetro clave para medir si el giro ya es estructural o responde a un ciclo de anuncios aún por concretarse en planta y empleo.








