El economista Raúl Hernández planteó diversificar los fondos de pensiones dominicanos mediante la incorporación de instrumentos del mercado internacional, en un proceso gradual y con límites crecientes que eviten presiones sobre el tipo de cambio. La propuesta fue presentada durante un encuentro organizado por AFP Crecer.
Los fondos de pensiones administran hoy un patrimonio de alrededor de RD$3.3 millones de millones, equivalente a cerca del 38% del Producto Interno Bruto, según los datos manejados por Hernández. Con ese volumen, cualquier apertura hacia activos externos debe calibrarse para no mover el mercado cambiario, advirtió el economista.
Una apertura por etapas
Hernández propone adecuar las normativas actuales que rigen a las administradoras de fondos de pensiones (AFP) para que puedan invertir en instrumentos internacionales. La estrategia contemplaría tiempos definidos y una gradualidad que permita expandir el portafolio sin desequilibrar el mercado local de valores, que en una primera etapa del sistema fue el principal destino de las inversiones previsionales.
En cuanto a los instrumentos concretos, el economista apuntó a activos de alto nivel crediticio, principalmente bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados entre los más seguros del mundo por su respaldo soberano. También mencionó los índices bursátiles, que permiten invertir en una canasta diversificada de empresas sin necesidad de adquirir acciones de una compañía específica, lo que reduce la exposición a riesgos individuales.
El factor cambiario
Un elemento clave en la discusión es el comportamiento del peso dominicano. Hernández recordó que la moneda local registra históricamente una depreciación gradual de cerca del 4% frente al dólar, pero que en lo que va de este año presentó una situación atípica: una apreciación de hasta el 8%. Esa volatilidad, aunque en sentido favorable para el peso en este período, ilustra los riesgos cambiarios que deben considerarse al diseñar los límites de inversión en el exterior.
La propuesta de diversificar los fondos de pensiones se enmarca en un debate más amplio sobre la reforma del sistema previsional dominicano. Según Hernández, una eventual reforma debe ampliar las posibilidades de crecimiento del patrimonio administrado por las AFP, más allá del mercado de deuda pública local que ha dominado el portafolio desde que el sistema entró en operación.
El próximo paso, de concretarse la iniciativa, estaría en manos de los reguladores: modificar el marco normativo vigente para habilitar las inversiones internacionales con los controles y límites que garanticen la seguridad de los ahorros de los trabajadores dominicanos.









