DIARIO FINANCIERO.- The Walt Disney Company inició esta semana una nueva ronda de recortes de personal que afectará a hasta 1,000 empleados de las áreas de marketing y marca, según confirmó el director ejecutivo Josh D’Amaro mediante un memorando interno dirigido a la plantilla. La medida, reportada por la revista especializada Variety, representa la primera gran reestructuración corporativa desde que D’Amaro asumió el cargo el pasado 18 de marzo, en sustitución de Bob Iger.
Los despidos se enmarcan en la creación de una nueva división de marketing dentro de la compañía y alcanzarán a funciones distribuidas en los estudios de The Walt Disney Company, sus cadenas de televisión, la señal deportiva ESPN, y las áreas de producto, tecnología y grupos corporativos. La amplitud de los sectores afectados refleja el alcance transversal de la reorganización, que no se limita a una sola unidad de negocio sino que recorre horizontalmente la estructura operativa del conglomerado.
En el comunicado interno, la empresa justificó los recortes como resultado de un proceso de análisis orientado a optimizar operaciones. «Durante los últimos meses, hemos analizado cómo podemos optimizar nuestras operaciones en diversas áreas de la empresa para garantizar que ofrecemos la creatividad e innovación de primer nivel que nuestros fans valoran y esperan de Disney», señaló el texto. «Como resultado, eliminaremos puestos en algunas áreas de la empresa y ya hemos comenzado a notificar a los empleados afectados», añadió el comunicado.
Para contextualizar la magnitud de los recortes, Disney reportó contar con aproximadamente 231,000 empleados a tiempo completo y parcial al cierre de su año fiscal en septiembre de 2025. Los 1,000 puestos a eliminar equivalen a menos del 0.5% de su fuerza laboral total, aunque el impacto simbólico y operativo en áreas estratégicas como marketing y tecnología resulta significativamente mayor que el porcentaje sugiere.
Esta reestructuración llega apenas semanas después de que D’Amaro tomara las riendas del conglomerado, relevando a Bob Iger, quien dirigió la compañía en dos etapas distintas (2005-2020 y 2022-2026). La decisión coloca al nuevo CEO ante una prueba inmediata de liderazgo en un entorno financiero adverso: las acciones de Disney han perdido casi la mitad de su valor desde los máximos registrados en 2021, una caída que ha generado presión sostenida de los inversores por mejorar la rentabilidad y reducir la estructura de costos.
No es la primera vez que la compañía recurre a recortes masivos en tiempos de transición ejecutiva. Cuando Bob Iger retornó como director ejecutivo en 2022, Disney eliminó más de 8,000 puestos de trabajo, siendo las áreas de entretenimiento, ESPN y las operaciones corporativas las unidades más afectadas. Esa ronda de reestructuración buscó sanear las finanzas tras la turbulencia provocada por la pandemia y la expansión acelerada en streaming. Los recortes actuales, aunque de menor escala numérica, apuntan a consolidar la eficiencia en áreas de soporte comercial.
La estrategia de D’Amaro se orienta a construir una estructura más ágil en las funciones de marketing, en línea con la tendencia del sector mediático de consolidar equipos creativos y reducir duplicidades generadas por fusiones y adquisiciones previas. Los mercados y analistas seguirán de cerca cómo esta primera decisión de peso moldea la visión del nuevo liderazgo de The Walt Disney Company frente a los retos de rentabilidad, competencia en streaming y la recuperación de valor bursátil en el mediano plazo.







