El Pentágono firmó un contrato del Pentágono por US$49.898.000 con Genesis Systems, empresa con sede en Florida, para desarrollar máquinas portátiles capaces de extraer humedad del aire y convertirla en agua potable para uso militar, con fecha límite de entrega el 10 de agosto de 2031.
La adjudicación cubre la investigación, el desarrollo, las pruebas y la adquisición de los sistemas WaterCube, que el Ejército estadounidense ya sometió a rigurosas pruebas de campo y evaluaciones de laboratorio. Según el Departamento de Defensa, el WaterCube es la primera tecnología de generación de agua atmosférica en cumplir con los exigentes requisitos de seguridad del agua del Ejército de Estados Unidos —y el único sistema de conversión de aire en agua del mundo que ha logrado esa certificación—, lo que convierte el acceso a agua potable en zonas de conflicto en un activo estratégico, no solo logístico.
El problema logístico que busca resolver
El agua es uno de los mayores desafíos en operaciones militares desplegadas. Su transporte exige combustible, camiones, personal y protección de convoyes, lo que genera vulnerabilidades tácticas y costos operativos elevados. Generar agua directamente del aire en el punto de uso elimina esa dependencia de infraestructura centralizada —tuberías municipales, acuíferos o redes de distribución—, reduce los convoyes logísticos y fortalece la resiliencia operativa en zonas remotas o destruidas.
Los sistemas WaterCube extraen la humedad ambiental mediante tecnologías avanzadas de condensación y procesos de captura líquida, patentadas o en proceso de patente. El agua captada pasa luego por varias etapas de filtración y purificación para eliminar contaminantes y garantizar que sea apta para consumo humano, según describe la compañía.
La línea de productos y sus variantes militares
Genesis Systems ofrece varios modelos según capacidad. El WaterCube 10, el más compacto, produce más de 10 galones (unos 38 litros) por día y tiene un precio desde US$6,600 por unidad; puede funcionar con energía solar, baterías o electricidad convencional. El WaterCube 100 genera más de 120 galones diarios (unos 455 litros) a un costo de US$27,000 por unidad.
En el segmento de mayor capacidad, los modelos basados en contenedores marítimos escalan la producción de forma significativa: el WaterCube 1000 genera más de 1,000 galones al día (unos 3,800 litros), mientras que el WaterCube 3000 alcanza más de 2,500 galones diarios (unos 9,500 litros). Las variantes militares —identificadas con el sufijo «M»— incorporan características adicionales diseñadas para entornos hostiles, que incluyen protección CBRN (contra amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares), infraestructura encriptada post-cuántica y protección EMP (contra pulsos electromagnéticos).
Uso civil y antecedentes de campo
Más allá del ámbito castrense, los sistemas WaterCube ya han sido desplegados en situaciones de emergencia civil. En 2024, tras el paso del huracán Milton por Florida, se instaló un modelo de gran tamaño para abastecer de agua a hospitales locales que habían quedado sin electricidad. Los equipos pueden ser monitoreados de forma remota, lo que facilita su gestión en condiciones adversas.
El contrato del Pentágono con Genesis Systems llega en un contexto en que la seguridad hídrica gana peso como variable estratégica global. La capacidad de producir agua de forma independiente de ríos, acuíferos o redes de distribución podría redefinir tanto la logística militar como la respuesta a desastres naturales en regiones donde el acceso al agua es inestable. Los próximos hitos a seguir son el avance de las pruebas de las variantes militares y el cumplimiento del cronograma de entrega pactado para 2031.









