El Ministerio de Comercio de China anunció que añadirá 14 empresas europeas a su lista de control de exportaciones, en represalia por las sanciones que Bruselas impuso a un idéntico número de firmas del país asiático dentro de su último paquete de medidas contra la invasión rusa de Ucrania. La decisión fue comunicada este viernes por un portavoz de la cartera de Comercio.
Según el comunicado oficial, la medida responde a los «indignantes actos» de la Unión Europea (UE), en referencia explícita a las sanciones aplicadas a 14 compañías chinas, entre ellas 4 de la región semiautónoma de Hong Kong.
La lista negra de China alcanza a firmas de varios países. En Italia, al productor de motores eléctricos Lafert y a la compañía de automatización y robótica Garnet. En Alemania, al grupo de materiales de revestimiento Sindlhauser, al fabricante de armas Rheinmetall —el mayor del país— y al proveedor de químicos Antraco.
En Francia, figuran el productor de obleas de fosfuro de indio InPACT, el laboratorio de investigación para fotónica y microelectrónica III-V Lab y el fabricante de drones Cavok UAS. En Polonia, la creadora de detectores de fotones por infrarrojos Vigo Photonics y la Universidad Politécnica de Breslavia.
Completan la relación los astilleros neerlandeses IHC, la automotriz checa de camiones Tatra Trucks, el fabricante búlgaro de óptica y optoelectrónica Opticoelectron Group y la firma lituana de sistemas láser Ekspla.
A partir de este viernes, estas 14 empresas europeas tienen prohibido recibir exportaciones de productos chinos de doble uso civil y militar. La restricción también aplica a empresas de otros países cuando esos bienes tengan su origen en el gigante asiático, según Comercio.
Pekín defendió la respuesta como una forma de «proteger la seguridad y los intereses nacionales» y de «cumplir con obligaciones internacionales como la no proliferación».
La decisión llegó un día después de que una delegación de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo concluyera una visita oficial a China, en la que trató la guerra en Ucrania con altos cargos como el canciller chino, Wang Yi.
Los eurodiputados españoles de esa delegación, Javi López (PSC/S&D) y Nicolás Pascual de la Parte (PP/EPP), explicaron a EFE que habían trasladado a Pekín que colaborar en la resolución del conflicto es una «precondición» para que la UE «normalice» sus relaciones con China.
Pascual de la Parte denunció que China «no quiere asumir ninguna responsabilidad» y que se manejaba en «términos de equidistancia». «Nos da la impresión de que no están dispuestos a ejercer ninguna presión fuerte sobre Putin», lamentó, apuntando al beneficio que obtiene Pekín al comprar petróleo y gas rusos con descuentos.
Desde el inicio del conflicto, China ha mantenido una postura ambigua, en la que pide proteger la integridad territorial de todos los países, incluido Ucrania, y atender las «legítimas preocupaciones de seguridad» de todas las partes, en referencia a Rusia.








