Un juez federal de California sancionó el lunes a Meta por destruir o dejar desaparecer pruebas vinculadas a anuncios fraudulentos de Meta que utilizaban la imagen del magnate minero australiano Andrew Forrest para promocionar falsas inversiones en criptomonedas. La decisión del juez P. Casey Pitts marca un punto de inflexión en un litigio que pone a prueba los límites de la responsabilidad legal de las grandes plataformas digitales sobre el contenido que circula en ellas.
La sanción por destrucción de pruebas es clave en la estrategia legal de Forrest: si logra acreditar que Meta modifica activamente los anuncios que difunde en sus redes, la compañía podría perder el escudo que hasta ahora la ha protegido de responder por contenidos de terceros. Ese escudo es la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de 1996, una norma estadounidense que exime a las plataformas de responsabilidad por lo que sus usuarios publican y que ha sido el principal argumento de defensa de los gigantes tecnológicos durante tres décadas.
La conducta que el juez calificó de «negligencia grave»
En su resolución, el juez Pitts concluyó que Meta destruyó o dejó desaparecer datos esenciales, causando un perjuicio concreto al demandante. El magistrado fue especialmente crítico con la explicación de la compañía: Meta alegó que tardó dos años en descubrir la existencia de esos datos dentro de sus propios sistemas, argumento que el juez calificó como algo que «simplemente no es creíble».
Meta también sostuvo que nunca tuvo en su poder los anuncios tal como los ven los usuarios, puesto que estos se ensamblan en los dispositivos de cada persona —teléfonos u ordenadores— y no en sus servidores. El magistrado rechazó este argumento apoyándose en las declaraciones de un ingeniero de la propia empresa: Meta «podría haber conservado esos datos, pero eligió no hacerlo», según cita el fallo consultado por la agencia AFP.
Pese a la gravedad de la conducta, el juez no encontró evidencia de intención deliberada de causar daño, y optó por calificarla como «negligencia grave» en lugar de conducta dolosa. La distinción tiene consecuencias prácticas: si el caso llega a juicio, será el jurado —y no el juez— quien determine el peso de esa negligencia sobre el resultado final.
El escudo de inmunidad, próxima batalla
Antes de que el caso llegue a un jurado, Meta tiene una vía procesal adicional: solicitar que el juez Pitts desestime la demanda argumentando que la inmunidad que le otorga la Sección 230 sigue vigente y la protege de enfrentar un juicio. Esta decisión la tomaría el magistrado en solitario, sin intervención de jurado, y podría cerrar el caso antes de que llegue a instancias superiores.
El litigio de Forrest es parte de una tendencia más amplia de demandas que buscan erosionar la Sección 230, el principal parapeto legal de plataformas como Meta, Google y X frente a la proliferación de contenidos dañinos o fraudulentos. Para los mercados y los anunciantes de la región —incluyendo empresas dominicanas que operan en Instagram y Facebook— el resultado de este caso podría anticipar mayores exigencias de moderación y responsabilidad sobre los anuncios pagados en estas plataformas. El próximo movimiento procesal, la solicitud de desestimación por inmunidad, definirá si el caso avanza o se cierra en los tribunales de California.









