El precio del petróleo se disparó cerca de 5% en la sesión del domingo, con el barril de Brent del mar del Norte cerrando en US$87.72, un alza de 4.99% frente al cierre anterior, mientras los mercados reaccionaban al deterioro de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán por el estrecho de Ormuz.
El West Texas Intermediate (WTI), la referencia estadounidense del crudo, subió 5.05% hasta US$82.13 por barril. Ambos contratos registraron así su mayor avance en varias semanas, revirtiendo el optimismo de la sesión previa, cuando el mercado aún apostaba por un acuerdo rápido entre las partes.
El nudo diplomático que tensó los mercados
El detonante fue un anuncio del presidente Donald Trump, quien declaró que Washington exigirá «compensaciones» a Irán por ataques atribuidos a ese país que se remontan a décadas atrás. La postura espejea, pero invierte, una exigencia histórica de Teherán: Irán condiciona cualquier acuerdo al pago de reparaciones por parte de Estados Unidos.
El resultado es una brecha de condiciones que, según analistas, hace muy difícil una solución rápida. «Muchas de estas exigencias son claramente inaceptables para Estados Unidos» porque «dificultan que Trump salga del conflicto sin dar la impresión de haber perdido la guerra», señaló Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, reforzó ese mensaje al confirmar que no existe «negociación directa» en curso con Washington, cerrando por ahora la puerta a cualquier avance inmediato.
Por qué el estrecho de Ormuz mueve los precios globales
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es el paso marítimo por el que transita alrededor del 20% del petróleo que se comercia en el mundo. Cualquier interrupción —real o percibida— en ese corredor se traduce de inmediato en presión alcista sobre los precios del crudo a nivel global.
Para la República Dominicana, cuya factura petrolera representa una proporción relevante de sus importaciones, un encarecimiento sostenido del barril presiona al alza los costos de combustibles, la tarifa eléctrica y el precio del transporte, factores que alimentan directamente la inflación interna. El Banco Central (BCRD) ha mantenido su tasa de política monetaria en un nivel que busca anclar las expectativas de precios; una escalada del crudo complicaría ese equilibrio.
La semana que inicia será determinante: cualquier señal de acercamiento o de mayor tensión entre Washington y Teherán moverá los contratos de futuros, y con ellos el precio de referencia que usa la Comisión Nacional de Energía de la República Dominicana para fijar el precio de los combustibles cada semana.







