Las ventas minoristas en EE.UU. retrocedieron 0.6% en julio frente al mes anterior, hasta US$763,600 millones, según informó el Departamento de Comercio, marcando el peor desempeño del consumo estadounidense en más de un año.
El resultado contrasta con la expectativa de los analistas, que proyectaban un repunte de 0.1%. El deterioro refleja el impacto de las tensiones derivadas de la guerra comercial y del conflicto con Irán impulsados por la administración Trump, que han elevado las expectativas de inflación entre los hogares y los han llevado a recortar el gasto mientras recurren a sus ahorros acumulados. Para la República Dominicana, una desaceleración del consumo en Estados Unidos puede afectar la demanda de exportaciones dominicanas y eventualmente moderar el flujo de remesas, que en 2024 superaron los US$10,000 millones.
Caídas generalizadas por categoría
Entre las principales categorías, las ventas en concesionarios de vehículos de motor y repuestos fueron las más golpeadas, con una contracción de 1.8% mensual. El gasto en supermercados también registró una leve reducción, mientras que el desembolso en actividades de entretenimiento y aficiones se mantuvo en niveles bajos.
El segmento de comercio electrónico fue el de peor desempeño: las ventas en tiendas online se desplomaron 2.2%, una señal de que la cautela del consumidor se extiende también al canal digital, que en los últimos años había actuado como sostén del gasto.
Al excluir las ventas de concesionarios de automóviles y gasolineras —categorías más volátiles—, la caída se modera a 0.2% mensual, lo que sugiere que el debilitamiento es amplio pero no uniforme.
La voz de los analistas
«Los consumidores estadounidenses están mostrando signos de fatiga. Las ventas minoristas de julio fueron decepcionantes en todos los niveles», afirmó Heather Long, economista jefa de Navy Federal Credit Union.
Long añadió que el comportamiento del gasto en aficiones —que se mantuvo estable en julio— es un indicador relevante: «El gasto en aficiones representa una pequeña parte del total de las ventas minoristas, pero es un buen indicador de si a los consumidores les sobra algo de dinero en sus presupuestos», señaló.
En términos interanuales, las ventas minoristas en EE.UU. aún muestran un avance de 5.0% respecto al mismo mes de 2024, lo que pone en perspectiva que la debilidad es reciente y está concentrada en los últimos meses.
El economista Oliver Allen, de Pantheon Macroeconomics, advirtió que el panorama podría deteriorarse aún más: «puede producirse una desaceleración más acusada en el futuro», alertó. Los mercados estarán atentos a los próximos reportes de inflación y empleo en Estados Unidos para calibrar si la Reserva Federal tendrá margen para ajustar su política monetaria, lo que a su vez incidiría en el costo del financiamiento externo y en el tipo de cambio peso-dólar en la región.









