La subida de tipos del BCE volvió a ganar certeza esta semana: Joachim Nagel, presidente del Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, confirmó el miércoles que la institución elevará el precio del dinero en su reunión del 10 de septiembre, después del incremento de un cuarto de punto registrado en junio.
El encarecimiento del crédito en la zona euro tiene consecuencias directas más allá de Europa. Para economías como la dominicana, donde parte de la deuda soberana y el financiamiento externo están denominados en dólares o euros, un ciclo de tasas más altas en los mercados desarrollados encarece el costo de refinanciamiento y presiona los flujos de capital hacia economías emergentes.
Lo que dijo Nagel
«Los mercados están descontando una probabilidad superior al 95% de que subamos los tipos de interés en nuestra reunión de septiembre, y diría que los mercados tienen una idea bastante clara de cómo es probable que respondamos en esta etapa», declaró Nagel en una entrevista publicada por Le Monde.
El dirigente alemán justificó la decisión en la distancia que aún separa la inflación de la zona euro de la meta oficial. «La inflación está lejos de nuestro objetivo a medio plazo», afirmó. «Se sitúa en torno al 3%, en lugar del 2%. Y según las proyecciones de junio, la inflación solo volverá al 2% a medio plazo si los tipos de interés suben». Los datos divulgados el martes confirmaron que los precios en la eurozona repuntaron hasta el 3.3% en agosto.
Nagel advirtió, además, sobre el riesgo de efectos de segunda ronda, es decir, cuando el encarecimiento inicial de los precios se traslada a otros sectores de la economía y presiona los salarios al alza. Según el presidente del Bundesbank, ese riesgo «crece cuanto más tiempo se mantienen elevadas las subidas de precios».
Cautela sobre los pasos futuros
A pesar de la señal clara para septiembre, Nagel adoptó una postura deliberadamente prudente sobre las decisiones subsiguientes. «Más allá de esa reunión de septiembre, prefiero no dar indicaciones específicas», señaló, citando la volatilidad de los precios del petróleo y el gas, la inestabilidad de los mercados financieros y la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Próximo. «Es una situación incómoda, también desde la perspectiva de la política monetaria», reconoció.
Sobre el repunte reciente de las rentabilidades de la deuda pública a escala global —un fenómeno que eleva el costo de endeudamiento de los Estados y las empresas—, Nagel sostuvo que esto «complica la situación». «Los participantes del mercado exigen ahora mayores rentabilidades a nivel mundial debido a las numerosas incertidumbres a las que se enfrentan», afirmó, y subrayó que el BCE continuará centrado en su mandato de estabilidad de precios.
Impacto en hipotecas y el euríbor
La subida de tipos del BCE tiene un efecto directo sobre el euríbor, el índice de referencia al que están vinculadas la mayoría de las hipotecas variables en España y otros países de la zona euro. Josep Soler, fundador y consejero ejecutivo de la Asociación Europea de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) España, coincide con la perspectiva de Nagel y proyecta incluso un incremento adicional de hasta 50 puntos básicos antes de que concluya 2027.
«La evolución del euríbor hasta niveles del 3% refleja un cambio de expectativas que tiene su origen, principalmente, en la inflación», explicó Soler. El ejecutivo señaló que el euríbor anticipa lo que el mercado espera del BCE, y que en este momento «las perspectivas apuntan a una política monetaria más restrictiva de lo que podía preverse antes del inicio del conflicto en Oriente Próximo».
El próximo indicador clave a seguir será la reunión del Consejo de Gobierno del BCE el 10 de septiembre, donde se conocerán también las nuevas proyecciones macroeconómicas de la institución. La magnitud del ajuste y, sobre todo, el lenguaje que acompañe la decisión definirán si el ciclo de alzas tiene aún más trecho o si el banco central da señales de una pausa próxima.









