La inversión extranjera directa (IED) en República Dominicana alcanzó US$3,276.5 millones al cierre del primer semestre de 2026, un incremento de US$233.4 millones, equivalente a 7.7%, frente al mismo período del año anterior, informó el gobernador del Banco Central (BCRD), Héctor Valdez Albizu.
El dato fue divulgado durante un encuentro entre las principales autoridades económicas del Gobierno —el BCRD, el Ministerio de Hacienda y Economía, y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM)— y los presidentes ejecutivos de la banca múltiple agrupados en la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA). La reunión tuvo como eje los riesgos que representa para el país la prolongación del conflicto bélico en Medio Oriente y la volatilidad de los precios del petróleo.
Del total de la IED captada en el semestre, US$2,194.6 millones —equivalentes a cerca de dos terceras partes de los flujos totales— correspondieron a nuevos aportes de capital por parte de inversionistas, según Valdez Albizu. Solo en el trimestre abril-junio ingresaron US$1,604.6 millones por este concepto, lo que indica una aceleración de los flujos en la segunda parte del período.
El gobernador también destacó que el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) —el termómetro mensual del desempeño económico del país— registró en junio un crecimiento interanual de 6.4%, el mayor aumento mensual del año. El crecimiento acumulado durante el primer semestre se situó en 4.5%.
En el sector financiero, las actividades de intermediación financiera, seguros y conexas crecieron 13.1% entre junio de 2025 y junio de 2026, impulsadas por una expansión del crédito al sector privado —en moneda nacional y extranjera— de 9.1%, equivalente a RD$217,000 millones adicionales. Valdez Albizu subrayó que el sistema financiero dominicano ha sido reconocido por las principales agencias calificadoras de riesgo y organismos internacionales como «un factor de confianza determinante a la hora de enfrentar la inestabilidad e incertidumbre internacionales».
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, señaló que el país avanza hacia un mayor equilibrio presupuestario y hacia el diseño de un sistema tributario que permita financiar el gasto público y mejorar la distribución de los recursos. Para ello, indicó, es necesario contar con un sistema financiero robusto, con altos niveles de tecnología y digitalización.
Por su parte, el ministro del MICM, Eduardo Sanz Lovatón, informó que esa cartera monitorea el impacto de las políticas arancelarias de Estados Unidos sobre el comercio dominicano, así como los efectos de la volatilidad del petróleo en los mercados internacionales. Sanz Lovatón precisó que el Gobierno, junto al Ministerio de Hacienda y el BCRD, evalúa alternativas para enfrentar posibles presiones sobre los precios de los combustibles, y que la estrategia incluirá el fortalecimiento de las exportaciones y el posicionamiento del país como destino competitivo para procesos de nearshoring —la relocalización de operaciones productivas de empresas que buscan operar cerca del mercado estadounidense.
Christopher Paniagua, presidente ejecutivo del Banco Popular Dominicano y titular de la Junta Directiva de la ABA, afirmó que «la confianza ha sido un elemento central para sostener el crecimiento, la estabilidad de precios y el flujo de divisas», y valoró la resiliencia del país frente a los riesgos geopolíticos.
El próximo indicador a seguir será la evolución del IMAE en los meses subsiguientes, en un contexto en que la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su propia deliberación sobre tasas de interés y los precios del petróleo continúan respondiendo a las tensiones en Oriente Medio. La capacidad del Gobierno de sostener los flujos de IED y contener presiones inflacionarias por la vía de los combustibles será la variable más observada por los mercados en el segundo semestre.







