El déficit fiscal dominicano alcanzará 327,281.5 millones de pesos, equivalente al 3.4% del PIB, según el proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027, incluso mientras el Gobierno proyecta un crecimiento económico de 4.75% para ese año.
El desequilibrio refleja una brecha entre ingresos estimados en 1.51 billones de pesos y gastos de 1.84 billones. Las erogaciones crecerían un 10.5%, frente a un aumento de 9.2% en los ingresos. Para un país que arrastra déficits superiores al 3% del PIB durante varios años consecutivos, la situación plantea interrogantes sobre la capacidad del Estado de estabilizar su endeudamiento sin sacrificar el gasto productivo.
Una deuda que acelera
Al cierre de agosto de 2026, la deuda del sector público no financiero ascendía a US$67,649.7 millones, equivalentes al 46.6% del PIB estimado, según la Dirección General de Crédito Público. La cifra representa un aumento de aproximadamente US$6,100 millones respecto a los US$61,549.9 millones registrados al cierre de 2025, un crecimiento nominal de cerca del 9.9% en apenas ocho meses.
De ese total, US$48,105.4 millones corresponden a obligaciones externas, el 71.1% del saldo, mientras la deuda interna alcanza US$19,544.3 millones, equivalentes a 1.15 billones de pesos. Al incorporar las obligaciones del Banco Central, la deuda pública consolidada ronda el 60% del PIB.
Los intereses de la deuda del Gobierno central proyectados para 2027 ascienden a 351,327 millones de pesos, el 23.3% de los ingresos previstos. Si se suman 44,556 millones de pesos en transferencias al Banco Central para su recapitalización, las obligaciones financieras totales llegan a aproximadamente 395,883 millones de pesos, una cifra superior a los 365,570 millones asignados a la educación preuniversitaria.
El costo del financiamiento
En septiembre, el Ministerio de Hacienda adjudicó 20,000 millones de pesos en bonos domésticos con vencimiento en mayo de 2041, a una tasa de corte de 9.90%, lo que ilustra el costo de endeudarse a largo plazo en moneda nacional.
En los mercados internacionales, el Gobierno colocó US$1,600 millones en bonos soberanos al 6.85% con vencimiento en 2039. La operación permitió recomprar aproximadamente US$1,385 millones de títulos que vencían en enero de 2027 y pagaban una tasa de 5.95%, con lo que el refinanciamiento redujo el riesgo de un vencimiento inmediato pero sustituyó deuda a una tasa nominal superior en 0.90 puntos porcentuales. Con todo, la prima de riesgo exigida por los inversionistas sobre los bonos estadounidenses de referencia cayó de 3.49 puntos porcentuales en 2017 a 1.81 en la colocación de septiembre, señal de que el país conserva credibilidad en los mercados.
El petróleo añade presión
El alza del crudo agrava el panorama. El Brent rozó los 110 dólares por barril el viernes 17 de octubre, impulsado por tensiones en Oriente Medio, mientras el West Texas Intermediate superó los 100 dólares durante la misma jornada. Para una economía importadora de hidrocarburos, el encarecimiento del petróleo eleva los costos del transporte, la generación eléctrica y la producción industrial, además de generar presiones inflacionarias.
El impacto también alcanza al presupuesto público. Los subsidios gubernamentales a los combustibles han superado los 38,000 millones de pesos durante 2026, y alzas sostenidas del crudo podrían incrementar esa carga. El mantenimiento de subsidios generalizados, sin diferenciación por capacidad económica del consumidor, añade presión a un presupuesto que ya enfrenta elevados compromisos financieros.
Crecimiento y sostenibilidad
Tras crecer un 5% en 2024, la economía dominicana se desaceleró hasta el 2.1% en 2025. En los primeros ocho meses de 2026, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) acumuló una expansión interanual de 4.5%, según el Banco Central, con un crecimiento de 3.8% solo en agosto. Para 2027, las autoridades proyectan una expansión real de 4.75% con una inflación promedio de 4.5%.
El proyecto presupuestario de 2027 contempla un superávit primario de apenas 24,045.5 millones de pesos, equivalente al 0.3% del PIB: los ingresos superarían ligeramente los gastos antes del pago de intereses, pero no lo suficiente para evitar un déficit global de 3.4%. Cuando el costo efectivo del endeudamiento supera el crecimiento nominal del PIB, mantener estable la relación deuda/producto exige un esfuerzo fiscal mayor. En ese contexto, las próximas negociaciones presupuestarias y la evolución de los precios del petróleo serán los indicadores a seguir de cerca para calibrar la trayectoria de las finanzas públicas dominicanas.








