La reforma fiscal RD$50 mil millones ya es una realidad. El presidente Luis Abinader promulgó la Ley 30-26, una iniciativa con la que el Gobierno proyecta aumentar los ingresos públicos entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones anuales para fortalecer las finanzas estatales y enfrentar el impacto de la crisis internacional del petróleo.
La legislación fue aprobada por el Congreso Nacional esta semana y forma parte del denominado Plan Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. Según las autoridades, el objetivo es incrementar la recaudación sin modificar la tasa del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) ni crear nuevos gravámenes a las plataformas digitales.
Reforma fiscal RD$50 mil millones: principales cambios
La normativa incorpora medidas dirigidas a aumentar la recaudación mediante mayores aportes de grandes empresas y contribuyentes de altos ingresos, al tiempo que contempla alivios para micro, pequeñas y medianas empresas.
Entre las disposiciones más relevantes figuran:
- Una sobretasa temporal de 3% sobre el Impuesto Sobre la Renta empresarial para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales.
- La creación de un nuevo tramo del ISR para personas con ingresos superiores a RD$400,000 mensuales.
- El aumento del impuesto a las transferencias electrónicas y cheques de 0.15% a 0.20%.
- Nuevas medidas para combatir la evasión fiscal y la informalidad.
- La ampliación de mecanismos de trazabilidad para combustibles.
Al mismo tiempo, la ley elimina o reduce varios tributos considerados distorsionantes, incluyendo impuestos sobre constitución de compañías, hipotecas y determinados seguros. También contempla facilidades de pago y una amnistía fiscal temporal para contribuyentes con deudas pendientes.
Impacto para empresas y contribuyentes
El Ministerio de Hacienda ha sostenido que la reforma concentra la mayor carga tributaria en los sectores con mayor capacidad contributiva. Según las estimaciones oficiales, la sobretasa empresarial impactaría a unas 1,000 empresas de un universo cercano a 140,000 declarantes, mientras que el nuevo tramo del ISR para personas físicas afectaría aproximadamente a 5,900 contribuyentes de más de 2.3 millones registrados.
Para las microempresas, la legislación elimina los anticipos del ISR, mientras que para pequeños negocios reduce la frecuencia de esos pagos. Además, amplía el Régimen Simplificado de Tributación (RST) y actualiza deducciones para gastos educativos.

¿Qué significa para los dominicanos?
Para los hogares, el Gobierno sostiene que la reforma no incrementa el ITBIS ni los principales impuestos al consumo, por lo que el impacto directo sobre la mayoría de los bienes y servicios sería limitado. Sin embargo, algunos sectores podrían experimentar ajustes derivados de mayores costos tributarios para grandes contribuyentes y de nuevas cargas sobre determinadas actividades económicas.
Desde la perspectiva fiscal, los recursos adicionales permitirían financiar programas sociales, subsidios y proyectos de inversión pública sin recurrir exclusivamente al endeudamiento, según la posición oficial.
La atención de los mercados y del sector empresarial se concentrará ahora en la implementación de la Ley 30-26 y en la capacidad del Gobierno para alcanzar la meta de recaudación proyectada de hasta RD$50,000 millones anuales.









