La cartera energética de Banco Popular alcanzó US$1,600 millones en proyectos aprobados a agosto de 2026, incluyendo la cartera de su filial internacional, con casi la mitad de esos recursos orientados a energía renovable, según cifras presentadas por la institución el 15 de septiembre en el Foro de Economía & Negocios República Dominicana 2026.
El volumen refleja el peso que el financiamiento bancario privado tiene en la transición energética del país: sin capital de largo plazo estructurado por la banca, proyectos de generación, almacenamiento e infraestructura difícilmente encuentran los recursos necesarios para operar a escala.
Dos carteras, un solo total
La cifra consolidada suma dos bloques. El primero es una cartera de proyectos aprobados en República Dominicana de casi US$1,200 millones, de la cual el 46% está destinado a proyectos de energía renovable. El segundo corresponde a US$400 millones adicionales de Popular Bank Ltd., la filial bancaria con licencia internacional radicada en Panamá.

A ese total de US$1,600 millones habría que añadir otros US$383 millones en inversiones en instrumentos de deuda y participaciones de capital en compañías energéticas, a cargo de AFI Popular, Popular Bank e Inversiones Popular, lo que amplía aún más la exposición del grupo al sector.
Las cifras fueron expuestas por Robinson Bou, vicepresidente ejecutivo de Negocios Empresariales y de Inversión del banco, durante su participación en el panel «Cimientos para que la inversión eche raíces: financiamiento e infraestructura energética», en el foro organizado por Forbes República Dominicana en alianza con la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).
Estructuras más allá del crédito tradicional
Bou explicó que el banco complementa el crédito bancario convencional con alternativas como fondos de inversión, instrumentos de deuda, participaciones de capital y esquemas de project finance, modelo en el que el repago del préstamo se respalda en los flujos de ingresos que genera el propio proyecto y no en el balance general del promotor.
«La transformación energética del país requiere que las distintas fuentes de capital trabajen de manera conjunta. Como hemos experimentado con éxito en el Banco Popular, la combinación del financiamiento bancario con el mercado de capitales, los fondos de inversión y el capital privado es y seguirá siendo fundamental para estructurar proyectos viables y convertir buenas ideas en iniciativas que generen valor económico, ambiental y social para la República Dominicana», señaló el ejecutivo.
El vicepresidente precisó, además, los requisitos que los proyectos energéticos deben cumplir para acceder a ese financiamiento de largo plazo: certeza jurídica y regulatoria, solidez técnica, capacidad para generar flujos financieros estables y promotores con historial y solvencia acreditados.
Principios de Banca Responsable
El banco señaló que su apoyo al sector energético, en particular a proyectos de energía verde, se enmarca en su condición de signatario de los Principios de Banca Responsable de las Naciones Unidas, un compromiso que orienta tanto la selección de proyectos financiables como el acompañamiento a clientes en la identificación y mitigación de riesgos ambientales.
El próximo indicador a seguir es si la cartera renovable (hoy en US$552 millones implícitos en el 46% de los US$1,200 millones de la cartera local) continúa ganando participación frente a la porción de generación convencional, en la medida en que nuevos contratos de energía firme y proyectos de almacenamiento avancen en el mercado dominicano.








