El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) mantuvo su tasa de política monetaria en 5.25% anual en su reunión de agosto de 2026, sin cambios respecto a la reunión anterior, mientras la inflación interanual se ubicó en 5.47% en julio —todavía por encima del rango objetivo de 4.0% ± 1.0%— y el precio del petróleo WTI rondó los US$85 por barril al cierre del mes.
La decisión de no mover la tasa de política monetaria implica que el costo del crédito no sube ni baja por ahora: los préstamos hipotecarios, de consumo y empresariales en pesos seguirán financiándose al ritmo actual. El BCRD señaló que ha gestionado activamente la liquidez del sistema financiero para mantener tasas bancarias estables, y el crédito privado en moneda nacional creció cerca de 8% interanual al cierre de julio.
Inflación y subsidios: lo que paga el consumidor
Aunque la inflación cedió levemente —de 5.67% en junio a 5.47% en julio—, el componente energético sigue siendo el principal factor de presión sobre los precios. Los productos refinados del petróleo han subido en mayor proporción que el crudo, lo que encareció los combustibles locales. Para amortiguar ese golpe al bolsillo, el Gobierno dominicano ha mantenido un programa de subsidios que traslada solo de forma parcial esos incrementos a los precios en las bombas.
La inflación subyacente —que excluye los precios más volátiles de la canasta, como alimentos frescos y combustibles— se ubicó en 4.96% en julio, aún dentro del rango meta. Los modelos del BCRD proyectan que la inflación total retornaría al rango objetivo de 4.0% ± 1.0% durante el cuarto trimestre de 2026, siempre que el conflicto en Medio Oriente no genere nuevas alzas en los precios internacionales del petróleo.
Economía crece, peso se aprecia y reservas en máximos
La actividad económica aceleró su ritmo: el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) —el termómetro mensual del PIB— creció 4.6% interanual en julio, acumulando una expansión de 4.5% en los primeros siete meses del año, impulsada por construcción, minería, intermediación financiera y hoteles, bares y restaurantes. El BCRD proyecta un crecimiento de alrededor de 4.5% para todo 2026, ubicándose entre los más altos de América Latina.
Para el bolsillo del importador y del consumidor de bienes importados, el peso dominicano se apreció más de 7% acumulado al cierre de agosto de 2026, lo que abarata en términos relativos los productos que llegan del exterior. Esta apreciación responde al dinamismo de las actividades generadoras de divisas y a la debilidad del dólar en los mercados internacionales. Las reservas internacionales superaron los US$15,000 millones, equivalentes a cerca del 11% del PIB y a unos cinco meses de importaciones, por encima de los niveles recomendados por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El entorno externo que define el margen de maniobra
A nivel global, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos enfrentó en agosto una inflación interanual de 3.4%, todavía por encima de su meta de 2.0%, con señales de debilitamiento en el mercado laboral de julio. Los analistas prevén un alza adicional de 25 puntos básicos por parte de la Fed antes de que cierre el año. Un encarecimiento del crédito en dólares presiona los flujos de capital hacia economías emergentes y eleva el costo del financiamiento externo, un factor que el BCRD monitorea de cerca.
En la Zona Euro, la inflación se situó en 2.9% en julio, con el Banco Central Europeo (BCE) también considerando una subida adicional de tasas. En América Latina, la región crecería 2.0% en 2026 según Consensus Forecasts, con la mayoría de los bancos centrales manteniendo sus tasas sin cambios ante la incertidumbre energética. República Dominicana, con su TPM de 5.25%, se ubica en un punto medio dentro del bloque: por debajo de Brasil (14.0%) y Colombia (12.0%), y por encima de Chile (5.50%), Perú (4.25%) y Guatemala (3.50%), según datos de los bancos centrales de la región.
El precio del oro, mientras tanto, alcanzó alrededor de US$4,500 por onza troy al cierre de agosto, reflejando la búsqueda de activos refugio en un entorno internacional inestable. El BCRD advirtió que las perspectivas inflacionarias seguirán condicionadas por la evolución del conflicto en Medio Oriente y por posibles fenómenos climáticos que puedan presionar el precio de los alimentos. La próxima reunión de política monetaria será la señal a seguir sobre si el banco emisor comienza a recortar tasas una vez que la inflación se consolide dentro del rango meta.







