El precio del barril de brent cayó 8.7% este lunes, hasta US$88.36 para entrega en septiembre, en el mercado de futuros de Londres, luego de que la pausa en los ataques entre Estados Unidos e Irán aliviara el temor a interrupciones en el suministro de crudo, según la agencia EFE.
El retroceso equivale a una pérdida de US$8.42 frente a la última negociación en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense, cuando el crudo del mar del Norte cerró en US$96.78. Se trata de una caída pronunciada para una sola sesión, que revierte parte de la prima de riesgo geopolítico que el mercado había incorporado al precio.
El principal driver del movimiento fue el segundo día consecutivo de cese de los ataques entre Washington y Teherán. Esa desescalada redujo el temor de los operadores a cortes de crudo desde Oriente Medio, la región que concentra buena parte de la oferta petrolera mundial.
La tregua también alimentó expectativas de una recuperación gradual del tráfico por el estrecho de Ormuz, ruta por la que en condiciones normales transita cerca del 20% del comercio marítimo mundial de petróleo. Cualquier amenaza a ese corredor tiende a disparar los precios; su normalización opera en sentido inverso.
Para una economía importadora neta de combustibles como la dominicana, un brent más barato es una señal favorable: alivia la factura petrolera, reduce presiones sobre los precios internos de los derivados y quita tensión a las cuentas externas. El traspaso, sin embargo, depende de la duración de la baja y de la política de subsidios a los combustibles.
Los inversionistas deberán vigilar si el alto el fuego se sostiene y si el tráfico por Ormuz efectivamente se recupera, factores que definirán si esta corrección de precios se consolida o si vuelve a incorporarse prima de riesgo.









