Brasil lidera la producción de petróleo en América Latina con 4.475.000 barriles diarios extraídos en junio de 2026, más del doble que México, el segundo productor regional. El precio del crudo, impulsado por encima de los US$100 el barril por los conflictos en Medio Oriente, convierte este liderazgo en una ventaja económica significativa para el gigante sudamericano.
El encarecimiento del petróleo acelera la inflación a escala global, pero al mismo tiempo genera ingresos extraordinarios para los países latinoamericanos exportadores netos. Para economías como Brasil, Argentina y Venezuela, el ciclo alto de precios refuerza sus cuentas externas y atrae inversión al sector hidrocarburífero.
Brasil y Argentina, en auge; México, en declive
La producción brasileña creció de forma sostenida en la última década. En junio de 2021, cinco años antes del período analizado, el país extraía 2.900.000 barriles diarios, lo que implica un aumento de más del 54% hasta los niveles actuales, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
México presenta la tendencia opuesta. La segunda economía de Latinoamérica produjo 1.756.000 barriles diarios en junio de 2026, frente a los 2.190.000 barriles diarios que generaba en julio de 2016, hace diez años. La caída acumulada supera el 19% y la tendencia no muestra señales de reversión.
Argentina, en cuarto lugar con 902.000 barriles diarios extraídos en junio, vive un auge impulsado por el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, en la Patagonia. La expectativa de los analistas del sector es que la producción continúe escalando y que el petróleo se convierta en el principal rubro exportador del país rioplatense en los próximos años, de acuerdo con Bloomberg Línea.
Venezuela y Colombia, realidades divergentes
Venezuela ocupa el tercer puesto regional con 1.206.000 barriles diarios en junio de 2026. El país atravesó un colapso de su capacidad de producción durante la pasada década, tocando mínimos históricos entre 2020 y 2021, y desde entonces ha registrado una recuperación parcial. Pese a ello, Venezuela es la nación con mayores reservas petroleras del planeta, según la EIA, lo que le otorga un potencial de producción significativamente superior a sus niveles actuales.
Colombia, quinto productor regional, registró 713.000 barriles diarios en junio de 2026, muy por debajo de los 898.970 barriles diarios que alcanzó en enero de 2019. La tendencia decreciente, sostenida durante más de siete años, apunta a un agotamiento progresivo de sus campos maduros.
Ecuador cierra el grupo de productores significativos de la región con 460.000 barriles diarios en junio de 2026, también por debajo de los registros de una década atrás, según los mismos datos de la EIA.
La dinámica del mercado petrolero regional estará determinada en los próximos trimestres por la evolución de los conflictos en Medio Oriente, que sostienen el precio del Brent por encima de los US$110 el barril, y por la capacidad de Brasil y Argentina para traducir su potencial geológico en producción incremental que capitalice este ciclo de precios elevados.









