El director general de la FAO, Qu Dongyu, visitará República Dominicana en aproximadamente dos semanas para evaluar de primera mano el modelo dominicano de seguridad alimentaria, producción agropecuaria y protección social. La visita coincide con el reconocimiento del organismo al país por haber reducido la prevalencia de subalimentación por debajo del umbral internacional, y con el anuncio de que el presidente Luis Abinader recibirá la Medalla Agrícola de la FAO, la máxima distinción que otorga el organismo en materia agroalimentaria.
La salida de República Dominicana del mapa mundial del hambre implica que el Gobierno deberá sostener los avances en un entorno marcado por la volatilidad de los mercados internacionales, el cambio climático y las presiones sobre la producción agrícola local. Para los agricultores y consumidores dominicanos, la visita abre la posibilidad de mayor cooperación técnica con la FAO y de consolidar programas que garanticen alimentos disponibles y a precios estables.
El motivo de la visita
Qu Dongyu anunció la condecoración durante una reunión celebrada en Roma, donde también confirmó su desplazamiento al país. El titular de la FAO buscará conocer los mecanismos detrás de tres áreas centrales: cómo República Dominicana garantiza acceso a alimentos suficientes y nutritivos; el financiamiento, la tecnificación y el riego que impulsan la producción agropecuaria; y los programas de protección social dirigidos a hogares vulnerables, entre ellos Aliméntate y Bonogás.
El Gobierno atribuye el logro de Hambre Cero a una combinación de políticas públicas. El programa Aliméntate duplicó su cobertura hasta alcanzar 1,490,000 hogares beneficiarios, mientras que Bonogás cubre a 1,300,000 familias. En el frente productivo, la producción agropecuaria llegó a 347 millones de quintales en 2025, impulsada por mayor financiamiento y tecnificación del riego, según cifras del Gobierno dominicano.
La FAO ha invitado a otras naciones a observar el caso dominicano, lo que sugiere que el organismo considera que el país ofrece lecciones relevantes para naciones que todavía enfrentan inseguridad alimentaria. El modelo descansa en tres pilares: aumentar la producción nacional mediante financiamiento, riego y tecnificación; proteger el ingreso de los hogares con transferencias y subsidios focalizados; y coordinar agricultura, educación, empleo y protección social.
Los retos que persisten
El propio Abinader ha reconocido que salir de la condición de hambre «no significa que nuestra tarea haya terminado». La FAO identifica varios desafíos estructurales que el país deberá atender: el cambio climático y los eventos extremos que afectan la agricultura, la degradación de suelo y agua, la volatilidad de los mercados internacionales de alimentos e insumos, las pérdidas y desperdicios de alimentos, y la necesidad de fortalecer la nutrición más allá de la disponibilidad calórica.
En ese marco, la FAO ya trabaja en República Dominicana en áreas como agricultura familiar, producción sostenible, resiliencia climática, sanidad vegetal y animal, gestión del agua y reducción de desperdicios. Para los productores, la visita de Qu Dongyu podría traducirse en mayor cooperación técnica, acceso a innovación y proyectos de adaptación climática, con énfasis en la agricultura familiar, la pesca artesanal y las pequeñas empresas rurales, sectores que el organismo califica de fundamentales para el empleo y la producción de alimentos en el país.
El verdadero examen del modelo dominicano será la continuidad. Una visita de alto nivel puede abrir puertas, atraer inversión técnica y consolidar alianzas; pero el impacto duradero dependerá de si el país mantiene la producción, protege a los sectores vulnerables y se prepara para sequías, huracanes y choques en los mercados globales. En las próximas semanas conviene observar si la visita deja nuevos proyectos o financiamiento de la FAO, si se anuncia una agenda conjunta sobre clima, agua y agricultura familiar, y si el Gobierno presenta medidas para consolidar los avances más allá de los programas sociales actuales.








