El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada de República Dominicana (CONEP-RD), Celso Juan Marranzini, presentó el modelo de transformación económica dominicano ante la comunidad empresarial de Panamá durante el Encuentro Empresarial Modelo de Sostenibilidad Económica del País, organizado por el CONEP-Panamá en Ciudad de Panamá.
La conferencia coloca a República Dominicana como referente regional en materia de estabilización macroeconómica y diversificación productiva, al tiempo que abre la puerta a una agenda de complementariedad entre ambas naciones que podría traducirse en nuevas cadenas de valor, inversión conjunta y mayor integración comercial en el Caribe y Centroamérica.
De la crisis de los noventa al modelo actual

Marranzini relató que el proceso de modernización dominicano comenzó a gestarse a principios de los años noventa, luego de que el país enfrentara severos desequilibrios macroeconómicos, alta inflación y una notable escasez de reservas internacionales. A partir de esa coyuntura, el desarrollo se edificó sobre cuatro pilares: estabilización y apertura económica; diversificación productiva; integración mediante acuerdos comerciales; e institucionalidad y diálogo público-privado.
Un ejemplo concreto de esa diversificación, según señaló, es la evolución de las zonas francas dominicanas, que pasaron de concentrarse en la manufactura textil a convertirse en plataformas de exportación de dispositivos médicos y productos electrónicos, sectores de mayor valor agregado.
El rol del sector privado organizado
Al abordar el papel del empresariado en la construcción institucional del país, Marranzini afirmó que «el liderazgo empresarial comienza defendiendo la empresa, pero no puede terminar ahí, porque no puede haber empresas exitosas durante mucho tiempo dentro de sociedades que fracasan.» La frase sintetiza la filosofía que, según explicó, ha llevado al CONEP-RD, organismo que agrupa a 78 organizaciones y representa indirectamente a unas 60,000 empresas, a vincular el éxito corporativo con factores como la seguridad jurídica, la educación y la cohesión social.
En ese marco, el presidente del CONEP-RD compartió las líneas estratégicas de Meta RD 2036, un proyecto concebido conjuntamente entre el Gobierno dominicano y el sector privado que tiene como objetivo duplicar el tamaño real de la economía en los próximos diez años. Marranzini precisó que el enfoque ya no apunta solo a un crecimiento acelerado, sino a mejorar la calidad de ese crecimiento elevando la productividad, impulsando la innovación y creando empleos formales que reduzcan la informalidad laboral, que aún afecta a más de la mitad del mercado de trabajo dominicano.
Complementariedad entre Panamá y República Dominicana
Durante la conferencia, Marranzini destacó las similitudes entre ambas naciones: dos países relativamente pequeños, abiertos al comercio internacional y con ubicaciones geográficas estratégicas. Mientras Panamá ha consolidado su posición como plataforma logística y financiera de alcance global, República Dominicana ha convertido su conectividad en un centro de turismo, manufactura de exportación y servicios.
El directivo empresarial propuso superar la visión de ambos países como simples mercados de intercambio de bienes, para avanzar hacia una relación de plataformas productivas complementarias. La pregunta que planteó a los empresarios panameños fue concreta: «¿Qué podemos producir, financiar, transportar y vender juntos al mundo?» Esa agenda de integración regional, en su criterio, cobra mayor urgencia frente a la reconfiguración de las cadenas globales de suministro y la creciente tensión geopolítica internacional.
Marranzini fue recibido por el presidente del CONEP-Panamá, Gabriel Diez Montilla; la directora ejecutiva, Analisa Montenegro; y los demás miembros de la junta de directores. El avance concreto de la agenda bilateral de inversión y producción conjunta que el directivo propuso dependerá ahora del seguimiento que ambos consejos empresariales den a los vínculos iniciados en este encuentro.








