Las exportaciones de zonas francas dominicanas crecieron 4.4% entre enero y agosto de 2026 frente al mismo período del año anterior, informó Claudia Pellerano, presidenta de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona), al tiempo que el sector supera los US$8,500 millones en exportaciones anuales y emplea directamente a más de 200,000 trabajadores en 158 empresas.
El dato refuerza la relevancia del sector para la economía dominicana en un año marcado por tensiones en el comercio mundial. Las zonas francas representan una fuente crítica de divisas y empleo formal para el país, y su desempeño incide directamente en la balanza de pagos y en la generación de ingresos para cientos de miles de familias.
Contribución al PIB y retorno fiscal
Pellerano citó un informe de Analytica, firma de inteligencia económica y estrategia de mercado, según el cual la contribución de las zonas francas y sus encadenamientos productivos pasó de RD$403,000 millones en 2021 a RD$603,000 millones en 2025, equivalente al 8.1% del PIB. El mismo informe señala que por cada peso de gasto tributario en crédito fiscal, el sector genera 15 pesos de valor agregado.
El sector se ha diversificado en los últimos años y actualmente agrupa industrias de dispositivos médicos, productos eléctricos y electrónicos, textiles, calzado y manufacturas, además de servicios, con especial peso en la industria artística y los centros de contacto (call centers). Pellerano subrayó que las empresas han incorporado nuevas tecnologías y se han integrado a cadenas globales de valor.
Brecha de talento y formación técnica
El mismo informe de Analytica estima que, para sostener el crecimiento del sector, se necesitarían entre 80,000 y 130,000 empleos adicionales, de los cuales cerca de 50,000 corresponderían a puestos técnicos y administrativos. Pellerano llamó a empresas, Gobierno y academia a trabajar de forma conjunta en la formación del talento disponible.
En esa línea, indicó que el acuerdo entre Adozona y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) ha permitido capacitar a más de 1.4 millones de trabajadores. Adozona trabaja además con centros educativos y universidades para actualizar sus programas de acuerdo con las ocupaciones de mayor demanda, mientras que a través de los clústeres sectoriales se impulsan becas, pasantías y visitas de empresas. El Ministerio de Educación también participa en iniciativas para acercar la formación técnico-profesional a las operaciones productivas.
Automatización y nuevos perfiles profesionales
Pellerano advirtió que la automatización y las competencias digitales están modificando los perfiles que requieren las empresas, lo que plantea un desafío para la fuerza laboral, pero también una oportunidad para preparar a los trabajadores en funciones de mayor valor agregado. «La automatización y las competencias digitales están cambiando el trabajo», señaló.
La dirigente gremial sostuvo que la ubicación geográfica y la conectividad del país son activos importantes, pero que la capacidad de crecimiento a largo plazo dependerá también de la disponibilidad de talento calificado. «La inversión abre oportunidades y la formación prepara a las personas para innovar en actividades de mayor valor agregado», afirmó. El ritmo al que el sistema educativo y técnico adapte sus programas a las nuevas demandas de la industria será determinante para que el sector mantenga su trayectoria de expansión en los próximos años.








