El presidente ejecutivo del Banco de Reservas, Leonardo Aguilera, afirmó que el cumplimiento debe integrarse a todas las áreas de negocio de las instituciones financieras como parte de una gestión responsable orientada a la estabilidad del sistema. El planteamiento lo hizo durante el 4.º Congreso de Prevención del Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, organizado por Banreservas.
La postura cobra relevancia en un momento en que el sistema financiero dominicano se prepara para la próxima ronda de evaluación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo global que revisa la eficacia de los marcos antilavado de cada país. Un resultado adverso puede derivar en mayores costos de corresponsalía bancaria y restricciones al acceso de los bancos locales a mercados internacionales.
Cumplimiento desde la alta gerencia
Aguilera participó en el panel «La prevención del lavado de activos como pilar de la cultura de cumplimiento: una mirada estratégica desde la alta gerencia», junto a Steven Puig, presidente del Banco BHD. Durante su intervención, sostuvo que el cumplimiento constituye un pilar fundamental para Banreservas y que debe asumirse desde una perspectiva ética, integrada a las decisiones de negocio.

«Cada quien que esté en el sistema financiero o en cualquier sistema, lo primero que debe ser es íntegro, porque una persona íntegra consigo misma lo va a hacer para con los demás», señaló Aguilera. El ejecutivo también apuntó que la tecnología y la ciberseguridad forman parte de los focos estratégicos de su gestión, con el propósito de proteger los datos de los clientes y garantizar una experiencia segura y eficiente.
Asimismo, destacó que el liderazgo visible de quienes ocupan posiciones directivas es esencial para que la cultura de cumplimiento se extienda a todos los niveles de una organización, y que cada área debe conocer y aplicar las normas y controles establecidos.
Por su parte, Puig sostuvo que los riesgos vinculados al cumplimiento deben gestionarse desde los niveles más altos de las organizaciones, dadas sus posibles implicaciones para la sociedad y el sistema financiero dominicano. Al referirse al equilibrio entre objetivos comerciales y la lucha contra el lavado de activos, indicó que el negocio debe desarrollarse en función de su propósito, de modo que el logro de metas esté acompañado de la aplicación del debido proceso en cada transacción.
Programa y participantes
El panel marcó la culminación del congreso, cuyo programa incluyó dos conferencias y cuatro paneles con representantes de instituciones públicas y privadas, organismos reguladores y especialistas. Las conferencias abordaron la evaluación nacional de riesgos y las tendencias de cara a la próxima ronda del GAFI, así como las tipologías emergentes y amenazas en materia de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo (PLAFT) para 2026.
Los demás paneles se centraron en el riesgo fronterizo y sus implicaciones para el sistema financiero, los conocimientos especializados en prevención del lavado, y las nuevas rutas para enfrentar este delito a través de la Ley de Extinción de Dominio.
A la jornada asistieron el ministro de Hacienda, Magín Díaz; el procurador adjunto del Ministerio Público y director general de Persecución, Wilson Camacho; autoridades de organismos supervisores y reguladores; expertos en la materia; así como miembros del Consejo de Directores y altos ejecutivos de Banreservas.
El próximo indicador que definirá el rigor de estas iniciativas será precisamente la evaluación del GAFI, cuyas conclusiones determinarán si el sistema financiero dominicano refuerza o pierde posiciones en los estándares internacionales de transparencia financiera.









