México prohíbe el pago en efectivo en gasolineras y casetas de peaje a partir de la aprobación de una ley presentada el 8 de septiembre de 2026, que obliga a estos establecimientos a aceptar únicamente medios digitales como tarjetas, códigos QR y el sistema de transferencias CoDi.
La medida convierte a México en uno de los primeros países de América Latina en vedar legalmente el efectivo en dos sectores de alto tráfico cotidiano. Para los consumidores, el cambio implica que deberán contar con acceso a una tarjeta de débito o crédito, o a una billetera digital, para cargar combustible o circular por las autopistas de cuota del país.
La ley y su alcance
El nuevo marco jurídico, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum el 8 de septiembre, establece que los establecimientos deberán contar con las herramientas necesarias para recibir pagos digitales antes de que la prohibición entre en vigor de forma plena. En las casetas de cobro, además del uso del tag electrónico ya existente, se habilitarán puntos de contacto para pagos con tarjetas y códigos QR.
Las 129 plazas de cobro operadas por Caminos y Puentes Federales (Capufe) ya disponen de un sistema de telepeaje electrónico en la totalidad de sus 1,050 carriles, lo que significa que esa infraestructura está técnicamente lista para prescindir del efectivo. El desafío mayor recae en las gasolineras: de acuerdo con datos de Pemex, al cierre del primer semestre de 2026 operan en el país 13,046 estaciones de servicio, de las cuales el 58% son administradas por la petrolera estatal y el resto funcionan con otras marcas y licencias.
Fuentes del gobierno reconocieron que aún existen puntos con problemas de cobertura de conectividad, aunque aclararon que se trata de casos específicos que están siendo atendidos para garantizar que los pagos puedan procesarse de forma digital sin interrupciones.
Infraestructura financiera de respaldo
La base de tarjetahabientes sobre la que descansa la transición es amplia, aunque no universal. Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con corte al segundo trimestre de 2026, registran 146,907,000 tarjetas de débito en circulación emitidas por bancos, además de 47,077,000 tarjetas de crédito. La estrategia también contempla el uso de CoDi, el sistema de cobro digital inmediato operado por el Banco de México, que permite transferencias desde el celular sin necesidad de una tarjeta física.
Antecedentes: el anuncio de Sheinbaum desde marzo
El gobierno federal había planteado esta dirección desde marzo de 2026. Durante la inauguración de la 89 Convención Bancaria, celebrada el 19 de marzo en Cancún, Sheinbaum anunció que se impulsaría el pago digital en gasolineras y casetas como parte de la estrategia para reducir el uso de dinero físico y avanzar en la digitalización de la economía. En ese momento, la presidenta fijó como objetivo que durante 2026 las casetas operaran únicamente con pagos digitales y que las gasolineras avanzaran en el mismo sentido.
En abril, el gobierno y el sector financiero acordaron reducir temporalmente a cero algunas comisiones asociadas con los pagos digitales de gasolina y diésel, como medida de transición para facilitar la adopción. Al presentar la ley en septiembre, Sheinbaum refrendó el objetivo con un argumento que combina seguridad y practicidad: «Nos ayuda también para el tema de seguridad y también le facilita la vida a las personas para no tener que traer efectivo y poder pagar desde el celular o a través de otros mecanismos de manera directa».
La velocidad con que el gobierno logre resolver los puntos de cobertura incompleta y garantizar terminales operativas en las más de 13,000 gasolineras del país determinará si la prohibición se aplica sin fricciones o si generará cuellos de botella en las semanas inmediatas a su entrada en vigor.









