La prolongada sequía que afecta la República Dominicana tiene en alerta a los ganaderos de Puerto Plata, donde los potreros y fincas de cría bovina aparecen casi marchitos y una gran mayoría de animales se han enflaquecido por la falta de agua y forraje verde.
Así lo advirtió Juan Almonte, presidente de la Asociación de Ganaderos Puerto Plata Central (AGPPC), quien señaló que la situación «tiene muy apurados» a los productores de la provincia atlántica. La escasez de pastos eleva los costos de alimentación del hato y amenaza tanto la producción de leche como la cría de terneros, dos pilares del sector pecuario local.
Cuánta agua necesita una vaca
Almonte precisó que una vaca lechera en producción consume entre 80 y 150 litros de agua al día, mientras que las reses de cría o secas (no lactantes) requieren entre 40 y 50 litros diarios y los terneros necesitan entre 15 y 30 litros para desarrollarse normalmente.
El dirigente ganadero advirtió que las altas temperaturas del verano agravan el cuadro: «Con este calor fuerte de verano, el consumo de agua en las vacas puede subir hasta un 30% o duplicarse», pues la ingesta de agua ayuda a los animales a refrescarse. En términos generales, un bovino bebe entre el 10% y el 20% de su peso vivo en agua al día, un rango que varía según el tipo de alimento disponible.
El tipo de forraje también incide en la demanda hídrica. Si el ganado consume pasto fresco con alto contenido de humedad, la ingesta de agua se reduce; pero si se alimenta de forraje seco, como paja de arroz o heno, la sed aumenta considerablemente. En condiciones de sequía, como la actual, el segundo escenario es el predominante.
Respuesta del gobierno
Almonte indicó que el gobierno, a través del Proyecto de Mejoramiento de la Ganadería (PROMEGAN), prometió entregar pacas de pasto a los ganaderos afectados por la sequía para garantizar el sustento del hato bovino. No se precisaron plazos ni volúmenes de entrega.
Los productores de Puerto Plata aguardan que esa asistencia se concrete antes de que la condición corporal de los animales se deteriore más, en una provincia donde la ganadería constituye una fuente de ingresos y de abastecimiento de proteína animal para la región norte del país.








