El ETF de transporte marítimo Breakwave Tanker Shipping (BWET) acumula una ganancia de aproximadamente 3,600% en lo que va de 2026 hasta el 11 de septiembre, según CNBC, consolidándose como el fondo estadounidense no apalancado de mejor desempeño del año mientras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha bloqueado el tráfico por el Estrecho de Ormuz y empujado las tarifas de flete a niveles históricos.
La interrupción de una de las rutas marítimas más críticas del planeta tiene consecuencias directas sobre los precios globales del petróleo, los fletes y, por extensión, los costos de insumos importados en economías como la dominicana, que dependen del crudo y sus derivados transportados vía marítima.
El cierre de Ormuz y el efecto en las tarifas
Irán tomó medidas para cerrar el Estrecho de Ormuz poco después de los primeros ataques del 28 de febrero. La Guardia Revolucionaria iraní emitió advertencias por radio indicando que no se permitiría el paso de ningún buque, según Gulf News, citando a Reuters. En condiciones normales, más de 130 embarcaciones transitaban diariamente por ese paso, transportando aproximadamente una quinta parte del petróleo marítimo mundial.
Con el punto de estrangulamiento clausurado, las tarifas de los superpetroleros de muy grandes crudos (VLCC, por sus siglas en inglés) en la ruta Medio Oriente-China se dispararon a un máximo histórico de US$423,736 por día, de acuerdo con datos de LSEG reportados por Reuters. CNBC informó además que la guerra ha contribuido a más de 140,000 interrupciones en el transporte marítimo mundial durante este año.
BWET rastrea futuros de fletes de petroleros de crudo a corto plazo, no los precios del petróleo ni las acciones de empresas navieras, lo que hace que el fondo refleje de forma directa el reajuste de los costos de transporte. Esa estructura explica la magnitud de la ganancia: cuando las tarifas se multiplican en semanas, los contratos de futuros que el fondo sigue se revalorizan con la misma intensidad.
Volatilidad extrema y la otra cara del rendimiento
Las ganancias no han sido lineales. Cuando Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo preliminar de alto al fuego a principios del verano boreal, BWET cayó más de un 40% en dos semanas, antes de recuperarse con fuerza tras la reanudación de las hostilidades. Según The New York Times, el tráfico de embarcaciones por el Estrecho de Ormuz se redujo a tan solo 22 buques por día durante los períodos más intensos del conflicto, frente a los más de 130 habituales.
Un segundo fondo de la misma familia, el Breakwave Dry Bulk Shipping ETF, acumula una ganancia de 1,168% desde el 27 de febrero, el último día de negociación antes de los primeros ataques, de acuerdo con 24/7 Wall St. En ese mismo período, el SPDR Gold Trust cayó más de un 17%, contrariando la idea generalizada de que el oro es el activo refugio por excelencia en tiempos de conflicto armado.
Contexto y qué mirar
24/7 Wall St. advirtió que parte relevante de la rentabilidad acumulada de BWET en lo que va del año es anterior a la propia guerra: el fondo ya se había triplicado desde su cierre de 2025 antes del primer ataque. Para poner en perspectiva la magnitud del movimiento, el S&P 500 ganó aproximadamente 11% en el mismo período bélico, Nvidia subió cerca de 23% y Bitcoin escaló alrededor de 18%.
El comportamiento del fondo encierra su propia advertencia: una posición capaz de ganar 1,168% por el cierre de una ruta marítima puede revertirse con la misma velocidad ante cualquier acuerdo de paz o reapertura del estrecho. Los inversionistas y analistas seguirán de cerca el estado de las negociaciones entre Washington y Teherán para calibrar si las tarifas récord tienen margen de sostenerse o si el ciclo ya alcanzó su punto de inflexión.









