El crudo Brent escaló hasta US$108.49 por barril en la apertura del mercado asiático del lunes 14 de septiembre, mientras ejecutivos petroleros advierten que la crisis de combustible global ha entrado en su fase más crítica, con tres puntos estratégicos de suministro interrumpidos de forma simultánea por primera vez en décadas.
La escalada golpea directo al bolsillo de consumidores y empresas en todo el hemisferio. En la República Dominicana, donde el precio de los combustibles se fija semanalmente en función del mercado internacional, una prolongación de este shock elevaría el costo del diésel y la gasolina en los próximos ajustes del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, además de encarecer el transporte de carga y la generación eléctrica, que depende en buena medida del petróleo.
El ataque que paralizó el oleoducto saudita
La crisis se agravó drásticamente con un ataque con drones el 11 de septiembre, lanzado desde Irak, que impactó estaciones de bombeo a lo largo del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, una tubería de 1,200 kilómetros que lleva crudo desde los campos petroleros del este del país hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Riad ordenó el cierre del oleoducto como medida de precaución.

El conducto tiene capacidad para transportar aproximadamente 4 millones de barriles por día, y su paralización amenaza con retirar hasta el 4% del suministro mundial de petróleo. Según Reuters, que cita a tres fuentes del sector familiarizadas con los envíos sauditas, el puerto de Yanbu cuenta ahora con reservas suficientes para apenas cinco a siete días de exportaciones. El oleoducto era además la ruta alternativa al estrecho de Ormuz, que permanece en gran medida cerrado desde que una operación militar estadounidense-israelí contra Irán, lanzada en febrero de 2026, provocó el bloqueo casi total del paso, por el que normalmente transita alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo. La Agencia Internacional de Energía (AIE) lo ha calificado como la «mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial».
El tercer frente: los hutíes avanzan sobre el Bab el-Mandeb
Las rutas alternativas también están bajo presión. Fuerzas hutíes respaldadas por Irán tomaron la ciudad portuaria yemení de Mocha y avanzan a lo largo de la costa del mar Rojo, acercándose al control del estrecho de Bab el-Mandeb, una vía marítima clave que venía operando como desvío ante el cierre de Ormuz, según informó DW. Si ese paso queda controlado por los hutíes, la crisis de combustible global perdería su última salida marítima funcional hacia los mercados de Europa y América.
El efecto acumulado de estas tres interrupciones simultáneas ya se refleja en los precios al consumidor. El precio promedio nacional del diésel en Estados Unidos superó los US$6 por galón por primera vez el 11 de septiembre, alcanzando US$6.06, según la Asociación Americana del Automóvil (AAA). Reuters atribuyó el hito a los efectos combinados del conflicto con Irán y los ataques ucranianos a refinerías rusas, que han reducido la capacidad global de refinación.
Inventarios agotados y reservas estratégicas al límite
Ejecutivos petroleros estadounidenses declararon al Wall Street Journal que los inventarios comerciales de combustible en todo el mundo han caído durante más de seis meses y que las reservas estratégicas de crudo están cerca de sus límites de extracción, lo que reduce el margen de maniobra de los gobiernos para contener la escalada de precios mediante liberaciones de reservas, como se hizo en ciclos anteriores.
La guerra con Irán, que en un principio se esperaba que durara semanas, continúa sin avances diplomáticos desde el fracaso de un acuerdo en junio. El presidente Donald Trump declaró la semana pasada que esperaba que el conflicto concluyera tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y que la situación «se resolvería bien», sin ofrecer plazos concretos. Standard Chartered prevé que el Brent podría alcanzar los US$110 por barril, dado que la pérdida de capacidad de refinación en Oriente Medio mantiene elevados los precios de los productos refinados. El próximo ajuste semanal de precios de combustibles en República Dominicana, junto con la evolución del tipo de cambio peso-dólar, serán los indicadores inmediatos a seguir para calibrar el impacto local de esta crisis.









