Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, denunció este jueves que Estados Unidos le canceló la visa de ingreso al país, en una decisión que atribuyó directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau. La cancelación de visa a López Beltrán se suma a una lista creciente de políticos y funcionarios mexicanos que han perdido ese permiso bajo la administración del presidente Donald Trump.
La medida enrarece aún más la relación entre Washington y la clase política vinculada a Morena en un año electoral en México, donde los comicios intermedios de 2027 ya empiezan a marcar las agendas de los partidos. Para López Beltrán, quien dejó la secretaría de Organización de Morena hace tres meses para buscar una diputación federal por Tabasco, la cancelación llega en plena reactivación pública de su carrera política.
La carta a Trump
En una misiva publicada en su cuenta de Instagram y dirigida directamente a Trump, ‘Andy’ —como se le conoce— calificó la decisión de «una canallada» y la describió como un acto «politiquero» y «al estilo hitleriano». Negó que las autoridades estadounidenses cuenten con pruebas «de algún acto inmoral o delictivo» en su contra.
En la carta, señaló a Rubio y Landau como «jefes de pandillas» y los acusó de espiar, acosar y agraviar a gobiernos y políticos que «no se alinean o someten a sus afanes autoritarios, facciosos y a sus corruptelas». A la vez, afirmó que no visitar Estados Unidos no le representa ningún problema «en tiempos de odio, racismo y drogadicción».
La misiva plantea dos preguntas directas al mandatario estadounidense: si está enterado de la cancelación de su visa y, en caso de no estarlo, si debería destituir a Rubio y Landau. «Ojalá no lo tome como un desafío», escribió, y añadió que espera una respuesta sobre las razones de la decisión, que podría tratarse de una «enfermiza fobia conservadora» contra Morena.
Contexto político y antecedentes
López Beltrán retomó también una carta que su padre envió a Trump desde el retiro político. En junio, el fundador de Morena criticó las presiones de Washington sobre México bajo el discurso del combate al «narcoterrorismo», en lo que describió como un intento de debilitar al partido. Andy cuestiona ahora si la cancelación de su visa confirma las acusaciones paternas de que Trump es un gobernante «apático» y «distinto» al que López Obrador conoció.
El caso se inscribe en un patrón más amplio: durante la administración Trump se ha revocado el permiso de ingreso a varios políticos mexicanos. Uno de los casos de mayor repercusión fue el de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y su esposo, Carlos Torres, situación que afectó la reputación de la mandataria y generó tensiones para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
López Beltrán, de 40 años, salió en mayo pasado de la dirigencia de Morena con el argumento de buscar un cargo de elección popular. Afirmó contar con el respaldo de su padre y publicó una fotografía junto al expresidente —quien ha limitado sus apariciones públicas desde que concluyó su sexenio— en lo que se interpretó como un espaldarazo para su nueva etapa. «Soy hijo de quienes aman y lucharon por el pueblo», escribió entonces.
La respuesta del Departamento de Estado, si es que llega, marcará el tono de un episodio que cruza la política interna de México con la cada vez más tensa agenda migratoria y diplomática de Washington. Lo que sigue vigilar es si el gobierno de Sheinbaum eleva o no una protesta formal ante la Casa Blanca, y si la cancelación de la visa termina impulsando o perjudicando las aspiraciones de Andy López Beltrán en Tabasco en 2027.







