El precio del oro al contado avanzó 0.6% este viernes hasta US$4,264.22 por onza, impulsado por el aumento de la tensión geopolítica en Medio Oriente, mientras los futuros del metal precioso cotizaban en US$4,323.07, también con un alza de 0.6%.
La escala del conflicto regional golpea directamente el apetito por los activos refugio —instrumentos que los inversionistas buscan en momentos de incertidumbre para preservar valor—, lo que eleva la demanda de oro y puede también presionar al alza los precios de materias primas como el petróleo. Para República Dominicana, que importa casi la totalidad de su energía y enfrenta presión inflacionaria persistente, una escalada sostenida en la región añadiría costos a la factura energética del país y complicaría el margen de maniobra del Banco Central (BCRD).
Tensiones en el Estrecho de Ormuz elevan la demanda de refugio
Medios iraníes reportaron que Teherán atacó lo que describió como «objetivos hostiles» en el Estrecho de Ormuz —paso marítimo por el que transita cerca de un quinto del suministro mundial de petróleo— y anunció planes para impedir el tránsito de embarcaciones estadounidenses e israelíes. Esas declaraciones surgieron en paralelo a informes que sitúan en su «etapa final» las negociaciones con Omán para reabrir las rutas marítimas, según señalaron funcionarios iraníes.
El movimiento hutí de Yemen se atribuyó, además, un ataque de gran escala contra fuerzas respaldadas por Arabia Saudita, avivando el temor a una expansión del conflicto en la región. A pesar del recrudecimiento de las tensiones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra terminará «muy pronto» y aseguró que Washington mantiene el control del Estrecho de Ormuz.
La plata (XAG/USD) ganaba 1.2% hasta US$62.26 por onza, mientras el platino (XPT/USD) avanzaba 0.6% a US$1,740.05, en línea con el repunte generalizado de los metales preciosos. El índice del dólar estadounidense se mantenía alrededor de los 100 puntos, sin ofrecer una dirección clara para estos activos.
La Reserva Federal y el informe de empleo, los otros factores
El oro llegó a superar brevemente los US$4,300 el jueves, pero cedió parte de esas ganancias luego de que el alza de los precios de la energía reforzara las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal (Fed). Un reporte del Financial Times indicó que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, estaría dispuesto a elevar las tasas de interés si la inflación continúa en niveles elevados. Con esa señal sobre la mesa, los mercados asignan ahora una probabilidad cercana al 60% de un incremento de tasas en septiembre, según los datos disponibles.
Tasas más altas en EE.UU. tienden a encarecer el dólar y a reducir el atractivo del oro, que no paga rendimientos. Alberto Musalem, presidente de la Reserva Federal de St. Louis, reforzó esa postura al afirmar que las autoridades monetarias «no pueden permitir que la inflación permanezca elevada mientras esperan que una mayor productividad reduzca las presiones sobre los precios».
El siguiente factor determinante para el precio del oro será el informe de nóminas no agrícolas de julio en EE.UU., que el mercado aguarda como guía sobre la fortaleza del mercado laboral y su influencia en las próximas decisiones de la Fed. Un dato de empleo más débil de lo esperado podría aliviar las presiones sobre las tasas y abrir espacio para nuevas alzas en el metal precioso; un resultado sólido haría lo contrario. Los inversionistas de la región deberán monitorear esa publicación de cerca, dado que las condiciones financieras globales —incluyendo el costo del financiamiento en dólares— se mueven al ritmo de la política monetaria estadounidense.







