Henry Molina, presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), comunicó al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) su decisión de no procurar la continuidad en la presidencia del máximo tribunal, según una carta dirigida al presidente de la República, Luis Abinader, en su condición de presidente de ese órgano constitucional.
El CNM es el cuerpo encargado de designar a los magistrados de la Suprema Corte de Justicia en República Dominicana. La decisión de Molina abre el camino a una renovación en la cúpula del Poder Judicial en un momento en que el tribunal acumula una serie de indicadores de gestión que el propio magistrado citó como parte de su balance de salida.
En la comunicación, Molina expresó que adopta esta decisión «con la convicción de que el Poder Judicial cuenta hoy con bases sólidas para continuar fortaleciendo el servicio de justicia». El magistrado reafirmó, además, su «absoluto respeto por las atribuciones constitucionales del CNM» y su confianza en la fortaleza de las instituciones democráticas.
La carta incluye un recuento de los principales avances registrados durante su gestión al frente del tribunal. Entre los resultados destacados figura la resolución del 90% de los casos en un año o menos y la reducción del tiempo promedio de tramitación del recurso de casación —el mecanismo de revisión de fallos ante el máximo tribunal— de 707 a 27 días.
Molina también citó el incremento de la confianza ciudadana en la justicia, de acuerdo con el Latinobarómetro, y el reconocimiento de la República Dominicana como el país de mayor avance entre las 143 naciones evaluadas por el World Justice Project. A esos datos sumó la publicación de más de 450,000 decisiones judiciales a través de la Juristeca —la base de datos jurisprudencial del Poder Judicial—, la obtención sostenida de la máxima calificación en los indicadores de transparencia institucional y el desarrollo de justicia.gob.do, plataforma de servicios judiciales digitales.
El magistrado subrayó que estos resultados fueron posibles gracias al compromiso de juezas, jueces y servidores judiciales, y señaló que las capacidades desarrolladas constituyen «un patrimonio institucional del Poder Judicial y una base sólida para la continuidad de su proceso de transformación». Molina precisó que continuará ejerciendo sus funciones con la misma dedicación «hasta la conclusión de su mandato».
El Consejo Nacional de la Magistratura deberá ahora avanzar en el proceso de designación de quien ocupará la presidencia de la SCJ. Lo que sigue es observar los tiempos y criterios que fije el CNM para ese proceso, así como los perfiles que emerjan como candidatos para liderar el Poder Judicial en la próxima etapa.







