La transformación digital del sistema financiero dominicano alcanzó un punto de madurez regional notable: cerca del 90% de las transacciones con tarjeta ya se realiza mediante tecnología sin contacto, y el 83% de las operaciones bancarias se efectúa por canales digitales, según datos presentados por los líderes de Visa, Mastercard y CardNET durante el XIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA).
Estas cifras importan porque ilustran hasta dónde ha llegado la digitalización bancaria en República Dominicana frente a sus pares latinoamericanos, con implicaciones directas para consumidores, empresas y cualquier actor que dependa del sistema de pagos: el ecosistema financiero digital no está en construcción, sino en expansión acelerada.
Los tres ejecutivos —Gustavo Turquía, country manager de Visa; Tomás Alonso, country manager de Mastercard, y Luis Bencosme, presidente del Consejo de CardNET— participaron en el panel «El futuro de la banca en América Latina: de la innovación a los nuevos modelos de negocios», celebrado en el marco del CIFA y el XXIV Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Selatca), organizados por la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) y BDO Escuela de Negocios.
Entre los indicadores más destacados, los panelistas señalaron que en los últimos dos años los usuarios abrieron alrededor de 1.5 millones de productos financieros de forma completamente digital, entre cuentas y préstamos, lo que evidencia una confianza creciente de la población en los canales electrónicos. Asimismo, una proporción similar al 83% de las entidades financieras ofrece aplicaciones móviles o plataformas web de uso intensivo.
Luis Bencosme atribuyó estos avances a las inversiones realizadas por las entidades financieras y a la evolución del marco regulatorio. Para ilustrar el cambio en la relación de los usuarios con la banca, citó el Ranking de Digitalización de la Superintendencia de Bancos, según el cual el 16% de los adultos con servicios financieros afirma no haber visitado nunca una sucursal bancaria. «Estos indicadores muestran el empeño de las instituciones financieras por ofrecer una experiencia de usuario que permite generar confianza y usabilidad de las aplicaciones», expresó el ejecutivo.
Tomás Alonso, por su parte, vinculó la expansión digital con la agenda de inclusión financiera. Señaló que el 65% de la población adulta tiene acceso a algún servicio bancario, lo que deja margen de crecimiento relevante. «El sistema financiero dominicano ha construido ya unas bases de digitalización sólidas y hemos visto en los últimos años un progreso fuerte, un progreso soportado por los números», sostuvo. Desde la perspectiva de Visa, Gustavo Turquía destacó la estabilidad económica e institucional de República Dominicana y la rápida adopción de tecnología por parte de los consumidores como factores que han favorecido el desarrollo de los pagos digitales en el país.
El panel, moderado por Nicolás Franco, CEO de Socorro Partners para España y Latinoamérica, también abordó tendencias que están redefiniendo el negocio financiero: pagos al instante, billeteras digitales, onboarding digital (apertura de cuentas sin presencia física), banca abierta, finanzas embebidas (servicios financieros integrados en plataformas no bancarias), tokenización y stablecoins (activos digitales vinculados a monedas fíat).
Franco sostuvo que la próxima etapa del sector estará marcada por una mayor integración entre bancos tradicionales y empresas fintech, a partir de las capacidades complementarias de ambos. Como ejemplo, explicó que el crecimiento regional de las billeteras digitales requiere el respaldo de las entidades bancarias por su rol en la intermediación financiera. El ritmo al que avance esa colaboración, junto con la agenda regulatoria de la Superintendencia de Bancos y el Banco Central (BCRD), determinará si República Dominicana consolida su posición entre los sistemas financieros más digitalizados de América Latina.








