El Banco Central de Cuba (BCC) anunció que los servicios de las tarjetas internacionales Visa y Mastercard dejarán de funcionar en la isla a partir del sábado 6 de junio. Esta medida se produce después de que un banco privado extranjero, que facilitaba las operaciones con el exterior, informara al BCC sobre la interrupción de su relación con la entidad financiera Fincimex. La decisión busca evitar posibles sanciones del Gobierno de Estados Unidos.
La interrupción está directamente ligada a la Orden Ejecutiva No. 14404, emitida por el entonces presidente estadounidense Donald Trump el 1 de mayo, la cual forma parte de una estrategia de Washington para ejercer presión económica sobre Cuba. Fincimex, la entidad afectada, pertenece a Gaesa, un conglomerado empresarial vinculado al ejército cubano, que tiene una presencia significativa en casi todos los sectores de la economía de la isla.
Como consecuencia, Cuba se verá imposibilitada de recibir ingresos derivados de la comercialización de bienes y servicios a través de estas tarjetas internacionales. Mastercard confirmó que, sin un adquirente que opere en el mercado para conectar a los comercios con su red, sus tarjetas no podrán ser utilizadas para compras. Mientras tanto, los medios de pago que se mantienen en la isla incluyen efectivo, tarjetas prepago nacionales, y las tarjetas internacionales Mir de Rusia y Union Pay de China.
La fecha límite establecida por Estados Unidos para que las empresas extranjeras disuelvan sus lazos económicos y empresariales con Cuba y las compañías de Gaesa se cumple este viernes. El Gobierno cubano rechaza las acusaciones de corrupción sobre Gaesa y defiende su eficiencia frente al bloqueo económico. Esta orden ejecutiva, sumada a otras medidas de presión, ya ha provocado la salida de varias empresas extranjeras, incluyendo cadenas hoteleras y aerolíneas, por temor a represalias de Washington.








