DIARIO FINANCIERO.- Marzo cerró como uno de los meses más adversos para los mercados financieros globales en años, con una combinación de factores que alteraron el equilibrio macroeconómico: guerra, petróleo al alza y endurecimiento de condiciones financieras.
El detonante central fue el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, lo que provocó un shock energético global al afectar cerca del 20% del suministro mundial de petróleo.
Mercados bursátiles en retroceso
Los principales índices reflejaron el deterioro del entorno:
- El S&P 500 cayó 9.1% desde su máximo histórico
- El Nasdaq entró en territorio de corrección (-10%)
- El Dow Jones acumula una pérdida anual de -5.9%
En Europa, las bolsas retrocedieron entre 4% y 6%, mientras Asia replicó la tendencia bajista.
Venta masiva en bonos: el núcleo de la crisis
El mayor ajuste se concentró en el mercado de renta fija, donde los rendimientos se dispararon a niveles no vistos en años:
- Bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años: 4.44%
- Bund alemán a 10 años: 3.13%, máximo en 15 años
- Gilts británicos a 2 años: +98 puntos básicos en el mes
- Bonos japoneses: máximos de tres décadas
Este movimiento refleja una revalorización abrupta del riesgo inflacionario y de tasas, presionando a la baja los precios de los bonos.
Petróleo revive el fantasma de los años 70
El crudo Brent se disparó más de 36%, superando los US$113 por barril, impulsado por ataques iraníes a embarcaciones y disrupciones logísticas.
El impacto se amplificó cuando Qatar suspendió envíos de gas natural licuado, llevando los precios del gas europeo a máximos históricos.
El escenario recuerda episodios de crisis energética de los años 70, donde el petróleo actuó como catalizador de inflación global.
Goldman Sachs alerta sobre estanflación
El estratega de Goldman Sachs, Peter Oppenheimer, advirtió que “el balance de riesgos ha empeorado”, elevando la probabilidad de un escenario estanflacionario.
El banco redujo su previsión de crecimiento del PIB de Estados Unidos para 2026 de 1.4% a 0.7% y elevó la probabilidad de recesión al 25%.
En contextos de estanflación, los retornos reales de las acciones tienden a caer a -1%, frente a un promedio de +3% en escenarios normales.
Bancos centrales bajo presión
El deterioro del entorno llevó al Banco Central Europeo a posponer recortes de tasas y elevar sus previsiones de inflación.
En Estados Unidos, el mercado comenzó a incorporar un escenario impensable semanas atrás: posibles aumentos adicionales de tasas de interés.
Un cambio estructural en el mercado
El mes deja una señal clara:
los mercados están ajustando rápidamente a un nuevo régimen de mayor inflación, tasas elevadas y riesgo geopolítico persistente.
La combinación de guerra, energía y política monetaria está redefiniendo el comportamiento de los activos globales.
















