WASHINGTON.- El déficit comercial de Estados Unidos se redujo un 16% en junio de 2025, situándose en $60.2 mil millones, según datos oficiales. Esta cifra marca la brecha más baja desde septiembre de 2023 y está por debajo de las proyecciones de los economistas, que anticipaban $61.6 mil millones.
La contracción se debió principalmente a una caída del 3.7% en las importaciones, que totalizaron $337.5 mil millones, su nivel más bajo desde marzo de 2024. Las compras de bienes de consumo descendieron $8.4 mil millones, mientras que los suministros industriales y materiales retrocedieron $2.7 mil millones, y las importaciones automotrices bajaron $1.3 mil millones. Las exportaciones también retrocedieron, aunque de forma más moderada, un 0.5% hasta $277.3 mil millones.
Impacto de los aranceles
La disminución en el déficit responde a los cambios generados por el régimen arancelario que el presidente Donald Trump implementó en abril. Este incluyó un gravamen base del 10% a la mayoría de socios comerciales y tarifas más altas sobre acero, aluminio y automóviles. Estas medidas elevaron los costos de los productos extranjeros, obligando a las empresas a reconfigurar sus estrategias de importación.

El déficit de bienes con China cayó $4.6 mil millones, situándose en $9.4 mil millones, tras meses de aranceles que llegaron a niveles “prohibitivos de triple dígito”. En mayo, ambos países acordaron reducir temporalmente los gravámenes hasta el 12 de agosto.
Sectores como el farmacéutico registraron fuertes caídas: las importaciones de medicamentos se redujeron $9.6 mil millones en junio. Los bienes de consumo también se desplomaron después de que las empresas adelantaran compras a inicios de año para evitar los aranceles.
Efectos económicos y reacciones del mercado
Aunque la reducción del déficit ha impulsado las previsiones del PIB del segundo trimestre, economistas advierten que la caída de las importaciones podría reflejar debilitamiento de la demanda interna, afectada por las altas tasas de interés y el aumento de costos por los aranceles.
El superávit en el comercio de servicios subió a $25.7 mil millones, con un buen desempeño en exportaciones de viajes y servicios financieros, áreas donde EE. UU. mantiene una ventaja competitiva.
En los mercados, analistas recomiendan rotación sectorial ante los nuevos patrones comerciales. Exportadores de bienes de capital como Caterpillar y Deere & Co. se beneficiaron, con un aumento del 4.7% en exportaciones de maquinaria. El sector agrícola también ganó un 4.0%, favoreciendo a firmas como Archer Daniels Midland.
Por el contrario, las empresas minoristas y de consumo enfrentan dificultades debido a la caída del 12.4% en las importaciones de bienes de consumo, lo que refleja un gasto doméstico más débil. Empresas de energía y minería como ExxonMobil vieron mejorar sus márgenes gracias a menor competencia importada, aunque persisten dudas sobre la actividad industrial global y su impacto en el crecimiento exportador futuro.
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