San José, Costa Rica. – En su sesión del 19 de junio de 2025, la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó, por mayoría y de manera firme, mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,00% anual, ratificando una postura monetaria neutral en un contexto marcado por elevada incertidumbre global y presiones inflacionarias divergentes.
La decisión se fundamenta en un análisis prospectivo que considera la evolución reciente y proyectada de la inflación, así como los riesgos internos y externos que podrían afectar la estabilidad de precios. El Banco Central opera bajo un esquema de metas de inflación, utilizando la TPM como su principal herramienta para preservar el poder adquisitivo de la moneda.
Factores internacionales y presiones externas
Durante el primer trimestre de 2025, el crecimiento económico mundial fue modesto, con proyecciones sujetas a alta incertidumbre debido a tensiones comerciales y conflictos geopolíticos. Aunque el proceso de desinflación global continuó lentamente hasta mayo, influido por menores precios de energía y alimentos, el reciente repunte en el precio internacional del petróleo representa una amenaza al alza para la inflación.
En este panorama, las respuestas de política monetaria de bancos centrales en las últimas ocho semanas han sido mixtas, reflejando una actitud de cautela y la necesidad de adaptarse a los contextos internos de cada economía.
Contexto interno y dinámica inflacionaria
A nivel nacional, la actividad económica creció 3,4% interanual en abril, aunque con una desaceleración respecto al año anterior. Este ritmo de crecimiento es consistente con el producto potencial, lo cual indica que no hay presiones inflacionarias excesivas por parte de la demanda interna.
La inflación general interanual al mes de mayo se ubicó en -0,1%, tras cinco meses consecutivos de tasas positivas. Esta reducción se relaciona con choques de oferta externos (como los precios bajos del petróleo) e internos (reversión de condiciones climáticas adversas). Sin embargo, la inflación subyacente se mantiene en niveles positivos, situándose en 0,9% interanual.
Las expectativas de inflación también permanecen dentro del rango de tolerancia del BCCR. La mediana de la encuesta del Banco Central muestra expectativas de 2,5% a 12 meses y 3,0% a 24 meses, mientras que las expectativas del mercado se sitúan en 2,2% y 2,4%, respectivamente.
Proyecciones y riesgos
Los modelos del BCCR estiman que la inflación subyacente retornará al rango de tolerancia en el primer trimestre de 2026, y la inflación general en el tercer trimestre del mismo año. Sin embargo, si los precios del petróleo continúan en alza, la convergencia al rango podría acelerarse.
En cuanto a riesgos, se identifican factores que podrían presionar la inflación a la baja, como un crecimiento global más débil o una caída mayor en los precios de productos importados. En contraste, una escalada geopolítica o fenómenos climáticos adversos podrían elevar la inflación local.
Dado este contexto, la TPM del 4,00% se considera adecuada, ya que no representa una restricción al crecimiento económico y el crédito privado sigue creciendo a un ritmo saludable.
El Banco Central reiteró que, pese a no controlar choques externos, ajustará oportunamente la TPM si las condiciones macroeconómicas lo requieren, reafirmando su compromiso con una inflación baja y estable para proteger el bienestar de la población.
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