DIARIO FINANCIERO.- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordó liberar 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas para contener el alza de precios provocada por la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia, la mayor operación coordinada desde la creación del organismo.
La cifra equivale a aproximadamente un tercio del total de reservas públicas de emergencia, que se estiman en alrededor de 1.200 millones de barriles.
La magnitud de la decisión supera ampliamente la respuesta coordinada de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, cuando se liberaron 182 millones de barriles desde reservas estratégicas, principalmente de Estados Unidos.
En términos operativos, el volumen anunciado podría aportar entre 1.5 y 2 millones de barriles diarios adicionales al mercado si la liberación se distribuye durante varios meses.
El cierre de Ormuz y el shock energético
El detonante de la medida es la interrupción del suministro global causada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Por esta ruta marítima circula normalmente cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, lo que equivale a alrededor de 20 millones de barriles diarios.

La interrupción del tránsito de petroleros provocó una reacción inmediata en los mercados.
El Brent superó los 100 dólares por barril, llegando en momentos de máxima tensión a cotizar entre 100 y 120 dólares, lo que llevó al G7 y a la AIE a activar este mecanismo de emergencia para intentar moderar la escalada.
Impacto en los precios y riesgos para el mercado
El anuncio de la liberación de reservas ya ha generado una reacción en los mercados energéticos.
Los precios del crudo han mostrado correcciones frente a los máximos recientes, en parte porque la medida envía una señal de coordinación entre las principales economías consumidoras de energía.
Sin embargo, analistas del mercado advierten que el volumen liberado no compensa completamente la pérdida potencial de suministro si Ormuz permanece cerrado.
Incluso con la liberación récord, el mercado seguiría enfrentando una interrupción potencial cercana a 20 millones de barriles diarios, muy por encima del flujo adicional aportado por las reservas estratégicas.
Además, utilizar hasta un 35% del colchón de emergencia reduce el margen de maniobra de los países miembros ante nuevas crisis energéticas si el conflicto se prolonga.
¿Qué te pareció la noticia? Déjanos tu comentario más abajo














